¡Ay, horarios!

En la “buena” cola de los ahumados en el mercado Garayalde escuché a una joven de bata blanca intercambiar palabras con una de las revendedoras habituales del lugar. Uno de los asuntos estaba relacionado con que esos productos los sacaban a la venta en un horario cuando la mayoría de los trabajadores no podía comprarlos, por estar en su centro laboral.

Teléfonos con equidad

  • Por Maribel Flamand Sánchez
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Disponer de un teléfono fijo en casa no es lujo ni muestra de opulencia monetaria, es una necesidad que crece con estos tiempos en que las infocomunicaciones transforman no sólo las rutinas productivas, sino también las hogareñas y sociales, porque desde estos aparatos trasmisores-receptores usted puede, tarjeta multibanca mediante, pagar las facturas telefónicas y eléctricas sin moverse de su hogar ni robarle tiempo a la jornada laboral, por citar sólo un ejemplo.

Ella no escribía postcrítica

  • Por Rosana Rivero Ricardo
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Cuatro años después descubriría que era el peor de los tiempos. Había sido cordialmente invitada al periodismo cultural tras diplomarse. Por supuesto, aceptó. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así. Frente al paredón del Word en blanco, comprendió que a ser crítico no se aprende sino en la escuela de la experiencia y la universidad de la constancia.

“Locos bajitos”

  • Por Liset Prego Díaz.
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Ellos abren los ojos antes que el despertador, quieren leche, chocolate, yogur, menús distintos cada uno y al mismo tiempo. Cuando están por fin vestidos, alguno se ensucia la ropa, se sienta sobre la tortilla del desayuno, se embarra con dentrífico, y !ay de ti!, vuelve todo a empezar.

Sin humo, soy más...

  • Por Lourdes Pichs Rodríguez
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Del humo de cigarro se dicen muchas cosas y ninguna de ellas es buena. Está compuesto por unos 7 mil químicos, de los cuales cientos son tóxicos y cancerígenos. La bocanada liberada al ambiente es más perjudicial para la salud que la inhalada por el mismo fumador, porque la cantidad de sustancias desprendidas al aire puede provocar daños al organismo hasta riesgo de muerte.