Dijo el pensador chino Confucio: “Si uno no demuestra respeto hacia los ancianos, ¿en qué se diferencia de los animales?
En las culturas asiáticas, los de la tercera edad ocupan una posición privilegiada, se les venera y los consideran fuentes de sabiduría, incluso el gobierno de Beijing proclamó una ley que obliga a los hijos adultos a atender a sus padres ancianos.