El Martí que necesitamos
- Por Rodobaldo Martínez Pérez
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Foto: Tomada de ACN
El Martí que necesitamos sigue siendo el privilegio de ese misterio que nos acompaña ante los complejos embates para su Cuba de hoy, con un escenario de urgencias que requiere de la más sólida firmeza ideológica para vencer tantos obstáculos que nos imponen los odiadores de siempre.
En estas difíciles batallas de su pueblo, con tantas adversidades, defendemos la “República con todos y para el bien de todos” con la Revolución de Fidel Castro, su mejor discípulo al potenciar las principales experiencias, multiplicarlas y explotar al máximo las reservas internas y seguir adelante.
Es la decisión de defender a la Patria hasta las últimas consecuencias desde la unidad, el más radical antimperialismo, patriotismo, con la mayor participación popular, compromiso, eficiencia, sobresaliente aporte del imprescindible control popular y aprovechamiento de las reservas internas.
Es fomentar su genialidad en materia de organización política, crear consensos, avizorar peligros con audacia, buscar verdades, luchar tenazmente contra las maldades e injusticias, aunar voluntades en torno a un ideal de mantener la independencia de la Patria y llegar de diversas formas y por diferentes vías como lo supo hacer a todos los cubanos.
Es estudiarlo profundamente y no desde frases aisladas susceptibles a cualquier acomodo, sino dominar sus argumentos infalibles e inseparables con la coherencia y valentía para exponerlos y defenderlos hasta en los más peligrosos escenarios, desde sus convicciones independentista, latinoamericanista, antiimperialista y antirracista.
Es conocer más en todas sus facetas, siempre lúcido, consecuente, en constante evolución, sabio para fomentar valores, ética, civismo, estética y poder definir, avisar, poner en guardia, revelar los secretos del éxito, facilitar con explicaciones compendiadas y oportunas.
Porque Martí es la idea del bien que tantas veces describe, decidido siempre a echar su suerte con “los pobres de la tierra” desde la ética en los modos de hacer política y estudioso al máximo de su actuación pedagógica supo comprender los problemas de su tiempo y las tareas históricas que implicaba imprimirle su serenidad radical al proyecto de liberación nacional.
Por eso defiende a ultranza que: "Un pueblo no es la voluntad de un hombre solo, por pura que ella sea [...]. Un pueblo es composición de muchas voluntades, viles o puras, francas o torvas, impedidas por la timidez o precipitadas por la ignorancia."
Y son esas muchas voluntades tan necesarias hoy para esa unidad consciente, “que se construye sobre la verdad, participación y confianza mutua. La unidad que necesitamos hoy es la de quienes discuten fuerte, pero marchan juntos… con esa convicción y renovada confianza en la demostrada capacidad de nuestro pueblo cubano para asumir los mayores desafíos y en la fuerza de nuestras ideas”, como afirma Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba.
En esa decisión nos acompaña Martí amante fervoroso de su Cuba con paz, unión, armonía entre los hombres porque sabe que ayudar al que lo necesita no solo es parte del deber, sino de la felicidad y su sentencia: “Sólo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad”.
Y orgulloso de su pueblo estimula y cultiva lo que favorece en detrimento de los elementos negativos, para cada vez ponderar más sus cualidades de patriotas, invencibles, heroicos, bravos, útiles, amantes de la libertad, rebeldes, independientes, justos, valientes, fuertes, enérgicos, activos… y como enfatiza Fidel: “De Patria o Muerte: Venceremos.”
Siempre Martí reconoce: "Porque en el pueblo cubano es tan grande la inteligencia como el valor”.
Es el Martí que necesitamos para trabajar cada vez más duro, con el resultado que espera el pueblo, sin soluciones fáciles o inmediatas y como sentencia Díaz-Canel: “El camino es de lucha, de creación, de resistencia inteligente, porque nos asiste la razón, la fuerza moral y un pueblo heroico como la mayor inspiración”.
En el año del Centenario del Comandante en Jefe, el mejor discípulo de Martí y en su cumpleaños 173 el reto es: “Cambiar todo lo que debe ser cambiado. Revolucionando la Revolución, que es lo que se espera de los cubanos”.
