El vapeo no es juego, es un peligro más
- Por Isabel Hechavarría Hernández / Estudiante de Periodismo
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Esa tarde, frente a los primeros escalones de la Loma de la Cruz, imaginé el cañonazo habanero de las nueve en el Castillo de los Tres Reyes del Morro: el estruendo, la sorpresa de los desprevenidos. Pero aquí, en Holguín, no hubo disparo; a nuestro cañón lo tumbaron. Según afirman los vecinos, un grupo de personas en aparente estado de ebriedad lo movió de su lugar durante la madrugada y lo dejó caer escaleras abajo. El ruido fue tal que hubo quien pensó que se acababa el mundo, y no me cabe la duda.
“Yo era demasiado pequeña y ahora solo soy una sombra de lo que sería si no me hubieran hecho bullying”. Duda, como desde el cariño la llamamos, fue una niña que afrontó de diferentes formas el acoso durante su infancia hasta el día de hoy, que convertida en una adolescente intenta sanar sus heridas para poder vivir.