Hasta la vida por su pueblo
- Por Redacción ¡ahora!
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En muchos sitios la tierra permanece aún anegada, el aire huele a madera mojada. No son pocas las viviendas, sobre todo aquellas enclavadas en sitios golpeados por las inundaciones, que muestran la huella de la humedad en las paredes. Pero en la provincia se escucha el sonido de la recuperación, moto sierras y voces unidas reemplazaron el silencio sombrío que dejó a su paso el huracán Melissa. Hace apenas una semana Holguín mostraba un paisaje de postguerra: árboles arrancados de raíz, cables de electricidad y telefónicos como serpientes enrollados en el suelo, techos convertidos en escombros... Hoy es un hervidero de esperanza y manos trabajadoras.
Desde mi ventana pude observar la ciudad a punto del colapso. Elegí, entonces, mirar hacia otro lado, hacia una pantalla pequeña que desplegaba una historia. Pronto apareció en ella una mujer extraña, una que no se parecía a mí, que no había visto nunca: Neisy Alpízar o La Mujer Roja o tal vez Kirenia Natasha.