El trabajador es lo más importante

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Tanto para el Estado Cubano como para su organización obrera la ocurrencia de accidentes en el marco laboral, sean fatales o no, tienen tolerancia cero por una razón sencilla: El trabajador y su integridad física es lo más importante dentro de cualquier proceso inversionista, de producción o servicios.
 
seguridad trabajoFoto: Trabajadores
 
Pero esta humanísima disposición no está a merced de la buena voluntad de directivos de entidades, fábricas, talleres… está legislada en la ley suprema de los trabajadores cubanos (Código de Trabajo o Ley 116) donde se instituyen varios artículos que establecen su derecho a la seguridad y salud en el trabajo y la obligatoriedad del empleador de adoptar y hacer cumplir medidas para la prevención de accidentes y enfermedades profesionales.
 
A la vuelta de cada noviembre llega la Jornada de Seguridad y Salud del Trabajo y con esta la revelación de números que lastiman, aunque sean cifras pequeñas. Hasta septiembre pasado 4 obreros fallecieron en el territorio durante el ejercicio de sus labores, por causas organizativas y de comportamiento, como adoptar posiciones o actitudes peligrosas, métodos y procedimientos inseguros de trabajo e incumplimiento de las responsabilidades de los directivos.

La información divulgada por el periódico Trabajadores, recientemente, aseguraba que Holguín, precedida por La Habana y Villa Clara, es de las provincias que, hasta la fecha mencionada anteriormente, se incluye entre las de mayor incidencia en la ocurrencia de accidentes fatales de trabajo.

La misma fuente informó que en el país los ministerios donde ocurrieron estos hechos son el de la Construcción, Energía y Minas, Industria Alimentaria, Azcuba y los Consejos de la Administración Provinciales. En total 45 trabajadores perdieron la vida en accidentes laborales prevenibles en lo que va de año.

Lo anterior demuestra que no siempre se cumple lo estipulado en el CAPÍTULO VIII del Código, sobre la organización y normación del trabajo, ni lo dispuesto en el Capítulo XI sobre la seguridad y salud en el trabajo.

Tan es así que en el informe debatido en la Conferencia Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Holguín, celebrada recientemente, se señala como una tendencia negativa la inejecución de presupuestos asociados al mejoramiento de las condiciones de trabajo y para colmo de males la calidad de los medios de protección es cuestionable, mientras no pocos empleados son remisos a su uso.

Escasean guantes, orejeras, espejuelos, calzado y cascos, pero donde los hay no siempre se utilizan. En nuestras calles se observan operarios de martillos eléctricos, equipo que provoca un ruido ensordecedor, sin orejeras y choferes de servicio sin el cinturón de seguridad, por citar dos ejemplos comunes.

Imbuidos en el empeño por cumplir metas y compromisos productivos empleadores, empleados y hasta los mismos dirigentes sindicales pasan por alto riesgos, condiciones inadecuadas de trabajo y la exposición del obrero a condiciones inseguras, algo que jamás debe ocurrir.

Milena era una adolescente cuando perdió a su padre, el joven liniero cayó desde lo alto de un poste donde reparaba una avería eléctrica dejándola a ella y a su hermano menor huérfanos.

Entonces vinieron las investigaciones, la asesoría a su madre para la formulación de la denuncia… pero nada de eso le devolvería al más entrañable de sus seres.

Hace unos años él fue parte de esas estadísticas que duelen y para cuya prevención la CTC, sus sindicatos y los trabajadores cuentan con un instrumento jurídico que los faculta, incluso, para impedir o suspender la ejecución de una obra cuando esta no cuenta con los requisitos de seguridad necesarios.

Aunque la seguridad e higiene del trabajo son cuestiones de todos los días la Jornada nos hace reparar cada noviembre en cuán protegidos estamos por nuestras leyes laborales, pero también cuán inflexibles somos al violarlas. Los números de arriba no permiten otra lectura.

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Comentarios  

# Holguinero 22-11-2018 11:47
Gracias a Maribel por este importante comentario. Lamentablemente la seguridad y salud del trabajo no siempre es prioridad para trabajadores y administraciones. Hay, sin embargo, un cuerpo legal que lo regula y establece acciones concretas para el control. Hay investigadores que desde la Universidad realizan estudios de caso en organizaciones y cooperativas (agropecuarias o no) para orientar a los implicados en mejoras de la seguridad, pero se avanza poco.
Es cierto que escasean los medios, pero los cuentapropistas detrás de la Central tienen muchos medios de protección en venta, ¿de dónde salen? ¿quién es el proveedor tan eficiente? Es evidente que los obreros que los reciben deciden venderlos y las administraciones no controlan debidamente el uso de tales medios.
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# hlg 29-11-2018 17:46
Muy buen artículo si de algo me he podido percatar en mis visitas al centro industrial de Holguín es que muchas veces no se cumple con las normas de seguridad de los trabajadores, hay de todo en estos casos desde no poder exigir por no haber medios suficientes de protección, que son más que cascos (son botas, chalecos de identificación, guantes, arreos y otros) hasta desorganizacion en el puesto de trabajo, a mi entender debemos ser implacables ante el incumplimiento de estas normas, se culpa de quien sea.
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