Experiencia entre montañas

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vazquez 1Fotos: Carlos Rafael
 
El vínculo de Lázaro Vázquez García con las montañas empezó desde finales de la década del 50´, cuando con solo 20 años se incorporó a la lucha del Ejército Rebelde (ER) en la Sierra Maestra. Desde su natal Colón, en Matanzas, se sintió identificado con la causa revolucionaria y nada ni nadie le impidió que se trasladara hasta el Oriente de Cuba para darlo todo por Cuba.

Por eso, esta entrevista comienza en esos años, cuando “entre montañas” se gestaba el futuro de la isla caribeña. Cuenta Lázaro que varios acontecimientos marcaron su vida antes de llegar a la Sierra Maestra, cuando aún era “un fiñe”. El primero, el Asalto al Cuartel Moncada en 1953.

“Tenía 14 años cuando ocurrió. Yo trabajaba en una farmacia de mensajero y conocía al Doctor Mario Muñoz, quien cayó en las acciones. Le llevaba medicamentos. Además de este trabajo, ayudaba a mi padre, que era peón de albañil. Desde que conocí la noticia, el Moncada me impresionó muchísimo.

“También, la caída de Jesús Menéndez, en Manzanillo, me impactó bastante, por una frase que dijo mi padre en ese momento: “Han matado a un hombre de una vergüenza extraordinaria”. Me motivó tremendamente ver los cuadros de los patriotas en la escuela primaria, donde llegué hasta el quinto grado en ese momento. Martí, Maceo, Máximo Gómez, Calixto García, Serafín Sánchez, todos fueron una gran inspiración”.

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¿Qué dijo su familia?

- “Mi familia estaba opuesta totalmente a mi incorporación al Movimiento 26-7 y luego al ER, porque las personas que más se oponen cuando uno se integra a la Revolución, son los seres más queridos, la madre, el padre, los hermanos, por el peligro que implica. Ellos eran revolucionarios pero por ese peligro se oponían. Lo hice clandestino, escondido. Ellos no sabían dónde estaba, me había desaparecido. Se enteraron tiempo después, por un parte que dio el Ejército de un combate cerca de Holguín, en San Andrés, y entonces, fue que se enteraron de que estaba vivo y andaba por esta zona”.

¿Qué es lo que más recuerda de estos años?

- “Lo primero, fue cuando subimos a la Sierra, y al llegar al campamento de Horacio Rodríguez, uno de los expedicionarios del Granma, este expresó: “Le voy a hacer ahora mismo una nota a Fidel para demostrarle que de Matanzas también vienen combatientes a luchar”. Lo segundo, me impresionó bastante la puntería de Fidel con las armas”.

En el periodo posterior al triunfo de la Revolución, se insertó en la lucha contra bandidos, ¿cómo fue su participación?

- “La lucha en el Escambray fue también intensa, sobre todo durante la primera y segunda limpias del Escambray, cuando había más alzados. Fueron muchos batallones de Holguín, Santiago de Cuba, casi todo Oriente, a tirar un cerco completo, y agarramos unos cuantos bandidos, además que muchos se entregaron. Había uno muy joven que me llevé para Camagüey y luego se integró a la sociedad”.

Su vínculo con Camagüey inició con la activación de la Columna Juvenil del Centenario y tiempo después, como primer secretario del Partido en la provincia, ¿cómo valora estos años?

- “La Columna Juvenil del Centenario, donde ocupé el cargo de Jefe del Estado Mayor, fue un momento tremendo de la juventud cubana, una tarea histórica que formó muchos dirigentes. Camagüey tenía muy poca fuerza de trabajo y se estaba preparando para la zafra del setenta, para la que se necesitaron más de 80 mil jóvenes. Fue una tarea hermosa y que disfruté durante el año y medio que duró, pues fue la antecesora del Ejército Juvenil del Trabajo.

“En cuanto a mis años como secretario del Partido en esta provincia fueron de trabajo intenso, sin parar, día y noche. Íbamos poco a la casa. Yo digo que les he dedicado más tiempo a mis nietas que a mis hijas, pues cuando me iba o llegaba a la casa, casi siempre ellas estaban durmiendo. La zafra fue una epopeya de mucho esfuerzo, consagración, y Fidel entregado por completo.
 
Estoy argulloso de mis años allí y del trabajo en equipo desplegado por todos los que de una forma u otra apoyaron. Camagüey era una aldea con planta eléctrica, y se desarrolló como una ciudad moderna, con su circunvalación e industrias más importantes”.

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Desde el 2005 se desempeña como Secretario de la Comisión Nacional del Plan Turquino, ¿qué es lo que más aprecia de este programa?

- “De todas las tareas que me han asignado, donde mejor me he sentido es al frente del Plan Turquino. El montañés es muy revolucionario, honrado, receptivo, son gente entregada por completo a la Revolución y estimulan mucho con lo que hacen.
 
La vida en las montañas cubanas se ha beneficiado desde el punto vista social, pues poseen servicios de salud pública, educación, cultura, deporte, bodegas, transporte, y otros.

“Es cierto que hoy presentan algunas dificultades, sobre todo la situación de los viales, pero el Plan Turquino es un programa priorizado de la Revolución.
 
En la actualidad tiene la gran debilidad que su actividad fundamental, la producción de café, llegó a niveles muy bajos, pero en estos momentos se está reanimando.

“Hubo una etapa que no tenían aseguramientos como fertilizantes, machetes, guantes, sin embargo, los montañeses se mantuvieron en esos lugares, y en estos momentos, la producción cafetalera ha mostrado un notable ascenso.
 
Lo que ha favorecido, en parte, que la emigración de las montañas hacia la ciudad, se haya frenado. Por eso, el objetivo es seguir potenciándoles a sus habitantes calidad de vida”.

¿Qué representa para usted recibir el Hacha de Holguín?

- “Me ha impresionado grandemente este estímulo, no voy a hacer quedar mal a los holguineros y voy a trabajar con más esfuerzo a pesar de mis casi 80 años. Admiro mucho a esta provincia y les aseguro que en ningún momento la vanidad va a mellar en mi persona. Esta provincia hizo mucho antes, durante y después del Triunfo de la Revolución, por eso merece toda mi gratitud y confianza”.
María Caridad Martínez Peregrín
Author: María Caridad Martínez Peregrín
Licenciada en Periodismo y futura Máster en Historia y Cultura. Me gusta el deporte y la cultura, pero escribo más sobre industrias, alimentos y el comercio. Además de periodista, aveces me transformo en gastronómica y actriz adolescente.
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