"Mi máxima es el deber"

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Foto: Carlos RafaelFoto: Carlos RafaelRubicel Rodríguez Ochoa es un hombre campechano; llaneza y cordialidad son rasgos claramente notables en él. Sin dudas por cualidades como estas es que asume con todo el apego del mundo las riendas de una de las entidades quizá más reprochadas y vituperadas de la provincia de Holguín.
 
Desde hace cinco años y medio lleva las riendas de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Saneamiento, perteneciente a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, destinada a la limpieza de fosas y desobstrucción y mantenimiento del alcantarillado, en uno de los territorios del país con mayor cantidad de estos sistemas alternativos para deposición de albañales y en consecuencia baja cobertura de alcantarillas.

Tiene entre sus máximas que “el hombre no mira cómo se vive mejor, sino de qué lado está el deber”, por eso trabaja los 365 días del año, está entre las Personalidades Destacadas de la Provincia durante 2017 y ostenta la condición de Cuadro Destacado del Instituto de Recursos Hidráulicos en Holguín por varias ocasiones.

Llegó al mundo en el municipio de “Rafael Freyre”, de donde, junto a la familia se trasladó para la capital provincial a la edad de ocho años. Se tituló como Ingeniero Mecánico en la universidad Oscar Lucero Moya y luego de dos experiencias laborales anteriores, llegó a Recursos Hidráulicos, captado ante la carencia de profesionales de esa especialidad.

Con Rubicel los diálogos siguen siempre el mismo camino, por eso, aunque quise saber sobre su vida no laboral, aspiraciones... no me quedó otra que “aterrizar” en la UEB de Saneamiento, ubicada al este de la ciudad, muy próxima al reparto Villa Nueva.

-¿Cómo le va frente a una entidad tan demandada y cuestionada al mismo tiempo?

-“Hasta hace apenas un año atrás fue muy difícil por la cantidad de problemas que se presentaban ante la imposibilidad de poder cubrir la alta demanda del servicio con los pocos carros disponibles para atender todos los municipios de la provincia. Eran solo siete u ocho equipos para evacuar más de 36 mil fosas y apenas un carro de alta presión para atender el alcantarillado, aunque este cubre solamente el 27 por ciento de la provincia.

“Actualmente contamos con más transporte, aunque todavía no son suficientes. Para el municipio de Holguín disponemos diariamente de entre 10 y 12 carros, más uno de alta presión; el otro con esta peculiaridad se destina al resto de los territorios. El trabajo es bastante porque todavía son muchas las insatisfacciones por atender, el grupo temporal también exige de mi asistencia, así como las acciones de saneamiento ante la situación epidemiológica del territorio”.

-¿Cómo lidiar con tantas quejas y la insuficiencia del parque de equipos?

“Contamos con una oficina de atención a la población, generalmente las personas que llegan allí es porque tienen las fosas reportadas, pero no se les ha prestado el servicio. Las atendemos de la mejor manera y casi siempre salen satisfechas porque les damos todas las explicaciones posibles, pero también atendemos con prontitud los reclamos”.

Está en proceso la implementación de un nuevo sistema de pago que nos permitirá, entre otras cuestiones, ganar en organización y disciplina, pues solo se limpiarán las fosas reportadas en las oficinas comerciales, porque de eso dependerá el salario de los trabajadores”.

-¿Si tuviera la oportunidad de irse a una institución menos complicada, lo haría?

“Estoy acostumbrado a este trabajo. Lo hago todos los días del año, si tuviera que irme a cumplir otra tarea lo haría, pero ya me acostumbré a esta. No es fácil lidiar con la población, algunas personas se ponen difíciles, pero escuchamos sus puntos de vistas y conseguimos calmarlas porque somos el tipo de persona que se pronuncia siempre por resolver las situaciones de los clientes, por eso no tengo problemas”.

-¿Trabaja todo el tiempo, pero el descanso y la familia?

“Es algo que debo mejorar; con el ritmo de trabajo que llevo apenas puedo estar con la familia, me apoyo mucho en mi mamá. Soy presidente de un Comité de Defensa de la Revolución y es ella quien me representa en ocasiones. Por fortuna toda la familia está cerca y a la hora que llego a casa puedo disfrutarla, aunque sé que debo dedicarle un poco más de tiempo”.

-Es Personalidad Destacada de la provincia. Hablemos de eso.

“La delegación de Recursos Hidráulicos es amplia, con varias empresas y ser yo el seleccionado fue lindo, igual que el acto de homenaje en el Partido”.

-¿Tiempo libre?

“Poco, pero lo tengo. Me gusta ver la televisión, sobre todo el noticiero, aunque hay días que también tengo afectadas las noches. Disfruto la música, celebrar los cumpleaños en familia, visitar a la familia del campo donde tengo mis raíces en las localidades rurales de Punto Fijo y Santa Rosa, en “Rafael Freyre”.

-¿Qué satisfacciones le proporciona su quehacer?

“Mi mayor satisfacción es poder resolver los problemas de la población y más cuando se trata de afectaciones que involucran a varias familias o a una comunidad. Que la población quede satisfecha, llegar a un lugar y que las personas manifiesten agradecimiento”.

-¿Y las insatisfacciones?

“No poder responder a una necesidad de la población, aunque esto ocurre poco, porque por crítica que sea la situación la enfrentamos y la solucionamos”.

-¿Cómo es Rubicel con sus trabajadores?

“Nos llevamos bien. Por las mañanas siempre voy a cada puesto a saludarlos, conversar con ellos, saber sobre lo bueno y lo malo que les pasa para tener una idea de cómo enfrentarán la jornada de trabajo.

-¿Complacencias no laborables?

“La familia, contar siempre con el apoyo de mi mamá. Mis hijos, dos hombres trabajadores, Osmany y Yasmany que también es ingeniero mecánico, y Alejandro, el menor, quien cursa el duodécimo grado y quiere estudiar medicina.
 
Tres muchachos muy buenos, por eso tengo posibilidad de concentrarme más en el trabajo. Mi madre se llama Idalmis Ochoa Cruz. Sin ella sería muy difícil hacer las cosas que hago”.

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