Ponerte en el lugar del otro
- Por Rodobaldo Martínez Pérez
- Hits: 101

Trataremos ahora la empatía y las habilidades sociales en la inteligencia emocional, como destreza para manejar emociones que no hemos desarrollado en artículos anteriores.
La empatía es una de las idoneidades de la inteligencia emocional, un término griego que significa: “dentro de él” o “lo que se siente”.
Aunque es cierto que no todos consiguen concebir totalmente la situación de la otra persona, sí es potencial conectar emocionalmente, compenetrar y ayudar, que es mucho mejor que desconocer y patentizar que puede recibir apoyo.
Para enseñar la empatía los científicos aconsejan facilitar retroalimentación específica y cordial, saber que tanto las críticas como los elogios indefinidos resultan infructíferos, al discrepar no tomarlo como algo personal, cultiva constantemente las relaciones, incluso para las situaciones más tóxicas, cuidarte de los contactos bajo presión, porque rara vez funciona tan bien como hacerlo con anticipación, respeto total a las emociones ajenas, nunca para ripostar, ni tratar de preparar una respuesta mientras escucha a los demás.
Muy pedagógico es, además, estudiar, atentamente, el tono, postura de la otra persona y con mucho tacto introduces tus interpelaciones sin agraviar más o incrementar dudas y patentizar que pueden conversar de forma íntima, vital para la psique del interlocutor y muy importante que crean en su capacidad emocional.
Puedes preguntarle cómo está, siempre que domines, con anterioridad, que no se enfadará y, a veces, eso puede animarlo y darle confianza para conversar desahogadamente.
Tanto la empatía como las habilidades sociales, dentro de las cinco experiencias emocionales, conjuntamente con las tratadas anteriormente: autoconciencia, autorregulación y automotivación son determinantes para el éxito en tu vida, como habilidad para manejar las emociones tanto las tuyas como las de los demás y demostrar que “siempre es el momento oportuno para hacer las cosas bien".
Las habilidades sociales, como parte de la inteligencia emocional, demanda de una escucha activa, eficaz que irradie apoyo, comprensión para que los demás interioricen que son entendidos desde su estado emocional, respetados y así pueden confiar tanto en el hogar, barrio, escuela en fin para ser primero tu propio líder y luego el de los demás.
Es demostrar ser cada vez más empático en tu día a día, para tus relaciones sociales, apegado a las emociones de quienes te rodean, como premisa fundamental para mostrar pura sensibilidad. La confianza y credibilidad que inspira una persona al expresar sus emociones deciden positivamente las relaciones interpersonales. La comunicación es clave en cualquier tipo de reciprocidad.
Consejos de ¡ahora!: No reprimir tus emociones. Haz contactos sólidos y duraderos. Ponerse en el lugar del otro. Evitar conflictos. Desarrolla tus habilidades comunicativas. Ayuda a los demás. Sé siempre respetuoso. Vivir en paz con los demás. Ayúdate a sentirse personalmente mejor. Permite ser más respetuoso. Ser optimistas y resilientes frente a los desafíos. Eleva la capacidad de ajustarte a cambios y nuevas circunstancias. Las personas con buena adaptabilidad son flexibles y se sienten cómodas enfrentando lo desconocido. Solo puedes entender a la gente si la sientes en ti mismo. Aprender a estar en la piel de otro, a ver a través de sus ojos, así es como comienza la paz.
Reflexionemos con Daniel Goleman, psicólogo estadounidense y autor best seller de Inteligencia emocional: “El primer paso para la compasión es darse cuenta de la necesidad de otra persona. Todo comienza con el simple acto de atención”; y Carl Rogers, psicólogo estadounidense: “Solo puedes entender a la gente si la sientes en ti mismo. Aprender a estar en la piel de otro, a ver a través de sus ojos...”
