Disfrutar el presente
- Por Rodobaldo Martínez Pérez
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Cada día recibes un regalo, el mejor de todos, por eso es decisivo para ti darle la prioridad que merece ese presente de la vida, que constituye un privilegio supremo para tu felicidad, porque es uno de sus secretos.
Ese presente deja atrás al pasado y espera el futuro para volver a ser presente y necesitas estar en él, así que para vivir al día puede ser un buen ejercicio intentar estar en el ahora, para poder practicarlo debes alejar tus pensamientos e identificar todo aquello que te rodea de una manera consciente.
Si estás deprimido analiza si priorizas vivir en el pasado, y si estás ansioso revisa si es que estás en el futuro.
En otras ocasiones nos hemos referido a la importancia de entrenar tu mente, entonces alcanzas una cualidad que implica estar plenamente presentes en un instante determinado, como si no importara nada, como demuestra la filosofía budista, que defiende la experiencia como una fuente inagotable del conocimiento.
Vivir en el presente no solo significa dejar de pensar en el pasado o en el futuro, sino aprender a disfrutar del aquí, el ahora desde tu conciencia plena, por eso acepta el momento actual, sin valoraciones negativas, ni emitir juicios negativos o buscar porqués nocivos.
Se trata de aceptar las experiencias según como llegan, ni positivas o negativas, ni calificarlas como triste, dolorosa o excitante, simplemente debes centrarte en lo que estás viviendo, aunque no te resulte agradable, sino vivir el ahora con la mayor felicidad.
Es muy beneficioso aceptar las emociones negativas, así logras que pierdan parte de su influjo y de su poder sobre ti. No olvides que, en realidad, la mayoría de las situaciones no son positivas ni negativas, son tus expectativas, experiencias y percepciones las que inclinan la balanza en uno u otro sentido.
Por ejemplo, en vez de calificar una situación como triste, dolorosa o excitante, simplemente debes centrarte en el presente, aunque no te resulte agradable, para ello es muy cardinal reflexionar y luego actuar. Después de haber experimentado la parte emocional de la experiencia e interpretar la actualidad.
No actúes intempestivamente, analiza si necesitas cambiar algo y si realmente vale la pena, antes de dar el siguiente paso, conecta con tus necesidades y objetivos en la vida, recuerda que la impulsividad nunca es buena consejera.
Evita la tendencia a controlar todo lo que sucede a tu alrededor, aprovecha cada instante, sin comparar con el pasado e imaginarlo en el futuro, cuidado con tus prejuicios, una barrera que nos impide disfrutar el momento, por los patrones de respuestas preconcebidos que acatan tu espontaneidad.
Consejos de ¡ahora!: Sal a dar un paseo de cinco minutos por la naturaleza. Mira fijamente una llama durante dos minutos. Cierra los ojos y respira profundamente tres veces. Pon una pieza musical de tres minutos que te relaje. Céntrate en el momento actual. Acepta las experiencias tal y como llegan. Vive el ahora. Cuando aceptamos las emociones negativas, pierden parte de su poder sobre ti. Antes de dar el siguiente paso, conecta con tus necesidades y objetivos de tu vida. La impulsividad nunca es buena consejera. Defiende tu relajación. Incrementa tu autoconfianza y tu autorealización. Tu atención plena te permite estar en el presente. Evita los pensamientos negativos y las relaciones tóxicas. Identifica lo que te rodea de forma consciente.
Reflexionemos con un proverbio árabe: “Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”. Walt Whitman, poeta estadounidense: “La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta...”. Marcel Proust, escritor francés: “ El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.” Y el dibujante estadounidense Bill Keane: “El ayer es historia. El mañana es un misterio. Hoy es un regalo. Por eso se llama presente.”
