Como un acto de amor
- Por Alionuska Vilche Blanco
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Foto: Reynaldo Zaldívar / Archivo
Pintó el cuadro y no lo mostró. Pocos sabían de la existencia de esa obra que el maestro Cosme Proenza reservaba para la cubierta del libro. Más de 10 años sin sucumbir a los deseos de publicación o exhibición de los que conocían el secreto. Incluso cuando Jorge Luis Cruz como director del periódico ¡ahora! le encomendó al periodista Rubén Rodríguez hablar con Cosme para que les permitiera utilizar esta ilustración en la primera plana de una edición, el pintor le respondió: “Hijo, si no le di el cuadro a Eusebio Leal para el Museo de la Revolución, no se lo puedo dar a ustedes.”
No fue hasta el 13 de agosto de 2016, fecha en la que se festejaban los noventa años del Líder Histórico de la Revolución cubana, que el público tuvo frente a sí la primera edición del libro Fidel Castro como una espada reluciente y con ello la magnífica obra del maestro Cosme. A esta edición, publicada por Ediciones La Luz y compilada por los periodistas María Julia Guerra Ávila y Rubén Rodríguez González, le seguirían otras dos, la última data del 2019.
El compendio reúne textos periodísticos que narran las visitas de Fidel a la provincia, así como la cronología de ellas. Además otros trabajos que profundizan en la vida y obra del Comandante, las celebraciones por su 90 cumpleaños, y las exequias y el tributo luctuoso del pueblo holguinero ante su partida física. La obra es, ante todo, un acto de amor fraguado desde la provincia que lo vio nacer.

La estructura del libro, de más de 500 páginas, es un reflejo de su ambicioso propósito: documentar y perpetuar. Sus compiladores rastrearon las cerca de 49 estancias de Fidel en la provincia, abarcando desde 1959 hasta 2006. La obra se articula en cinco partes: Fidel en Birán, En el recuerdo, Tras sus huellas, Los 90 de Fidel y ¡Hasta Siempre, Comandante!. Además, reúne una amplia selección de los discursos que Fidel pronunció en tierra holguinera, su verbo encendido y su pensamiento profundo quedan atrapados en estas páginas.
El valor de esta compilación reside en su utilidad pedagógica, política e histórica. Es una herramienta de consulta indispensable, principalmente para historiadores, periodistas y estudiantes, al ofrecer una visión del Comandante desde la intimidad de su tierra originaria, mostrando sus raíces, sus orígenes y la evolución de su pensamiento en contacto directo con el pueblo. Guarda la solidaridad y la valentía con la que la Revolución enseñó a percibir y definir a Cuba y las virtudes humanísimas de la figura que fue, es y será siempre Fidel. Sobre todo reconoce el amor y el respeto que el pueblo le ha tenido siempre y la forma en que su autoridad y conducta ética lograban convencer.
En la introducción a sus Versos Libres José Martí escribió: “El verso ha de ser como una espada reluciente, que deja a los espectadores la memoria de un guerrero que va camino al cielo, y al envainarla en el Sol, se rompe en alas”. De ahí tomó inspiración el maestro holguinero para lograr la imagen de cubierta en la que desplegó un estilo fiel a sus indagaciones sobre la historia del arte y de la iconografía religiosa. El protagonismo absoluto recae sobre la figura del líder histórico, emerge con una estatura espiritual que el propio pintor siempre destacó de su persona.
“Fidel”, se titula el retrato que el maestro Cosme realizó rompiendo con los cánones del retrato revolucionario convencional. No hay pose marcial ni uniforme verde olivo, sino un Fidel de mirada profunda, casi melancólica, envuelto en una penumbra que se rompe en el rostro y en el gesto firme de la mano que empuña el báculo reverdecido. La textura de las pinceladas y el tratamiento de la luz transmiten su condición humana, frágil y trascendente a la vez. Constituye, en favor de este libro, una síntesis visual: Fidel como el verso, como el guerrero. Ese es el hombre que encontraremos en estas páginas.
