Todo comenzó el lunes, en el viaje Habana-Holguín, a través del cual Oscar León González, Sullén Carrero y sus hijas Keyla, de tres años, y Carla, de doce, arribaron a la Ciudad de los Parques. Ya a las tres de la madrugada del día 13 estaban en la Terminal Las Baleares, esperando la ruta que los llevaría a Birán. Sin apenas salir el sol esperaban frente al Museo, cuna de Fidel y Raúl. Noventa y tres años para el Comandante, razón suficiente para llegar, conocer, homenajear...sin importar distancias.