Desde whatsapp el arte en Holguín desafía a la distancia

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 WhatsappDariana Batista es estudiante de tercer año de guitarra en Holguín y recibe la educación artística en su casa a través de teleclases, debido a las medidas tomadas por la pandemia ocasionada por el COVID-19. Abril 23 de 2012. Fotos: Heidi Calderón Sánchez.


El arte desafía a la distancia, esta vez desde las redes sociales, fundamentalmente whatsapp, encuentra su principal antídoto. Teatros, cines, salas de conciertos y galerías han quedado desiertas. Atrás quedan los aplausos del público, ¡bravo! es un epíteto del que hace mucho no disfrutan cientos de artistas en el mundo.


De esta situación no está exento el sistema de la enseñanza artística que en la provincia de Holguín agrupa a más de 600 alumnos, provenientes de las cinco provincias orientales que en sus diferentes niveles de formación incluye además, del nivel elemental y medio, a la filial holguinera de la Universidad de las Artes, en este caso, como órgano de relación.


Bárbara Yarruhs, sub-directora para la enseñanza artística en la dirección provincial de Cultura, aseguró al periódico ¡ahora! que el proceso docente no se ha detenido, y junto a la visualización de las diferentes teleclases se suma el trabajo con las plataformas digitales, mayormente whatsapp.


Significó el compromiso de los claustros docentes, estudiantes y padres durante cada jornada de este tercer rebrote de la pandemia de la COVID-19 para continuar con la preparación de los futuros artistas desde que en el mes de febrero la provincia nororiental retornara a la fase de trasmisión autóctona limitada.


Los alumnos han demostrado las habilidades necesarias para vencer los objetivos de su programa de estudio, indicó, resultado que no sería posible sin la asesoría y recomendación oportuna de los profesores y el apoyo de los padres, quienes además del esfuerzo económico que implica la educación a distancia a través de whatsapp han sido exigentes con la disciplina de sus hijos para el estudio diario.


Opinión que comparte Ada Mora, madre de Dariana Batista, de tercer año de guitarra en la Escuela Elemental de Arte (EEA) “Raúl Gómez García”, la cual señaló la importancia de la familia en el cumplimiento de las tareas académicas y artísticas; y argumentó que aunque es un reto, incluso económico, se hace con gusto ya que no son todos los adolescentes de 13 años los que tienen la oportunidad de estudiar su carrera con la certeza y convicción de que es lo que quieren para su futuro.


Argumento que sentenció Dariana cuando enfatizó que sus profesores nunca la han dejado sola y a través de llamadas telefónicas o vía whatsapp les comparten guías de estudio, materiales didácticos, y sobre todo, ofrecen las orientaciones necesarias para realizar estos ejercicios y profundizar en aquellos elementos en los que presenta dificultad.


Ana Margarita Cordiés, directora del Conservatorio de Música “José María Ochoa”, quien alterna sus labores administrativas frente al centro de aislamiento en la residencia estudiantil de la institución educativa con la orientación de sus clases de armonía, reconoció que inicialmente fue difícil este sistema de trabajo por whatsapp, que en el caso especifico de su asignatura tiene como complejidad que cada ejercicio enviado por los alumnos a su chat privado debe ser transcrito por ella en un papel pautado para realizar con tinta las rectificaciones y reenviar igualmente de forma personalizada.


Similar sucede en la Academia de Artes Plásticas “El Alba”, donde además de los grupos por especialidad funciona otro relacionado con la escolaridad, el cual es actualizado cada semana por Yaité Cepero, jefa de departamento de formación general, que sube las orientaciones correspondientes a cada año y materia, los alumnos revisan y envían sus evaluaciones directamente a sus profesores, quienes llevan este control de manera independiente y socializan los resultados cada viernes en el claustro que se desarrolla también mediante la red social de whatsapp.


Precisó que en el caso de aquellos alumnos y docentes que no tienen el acceso a la red se toman alternativas como el uso de la telefonía fija, la colaboración de un compañero cercano o familiar que sí posea los medios para la conexión por whatsapp y añadió además, que para la revisión bibliográfica se encuentra activa la biblioteca escolar, cuyas especialistas acopiaron los textos de mayor demanda por los estudiantes y lograron digitalizar algunos y fotografiar otros.


Pero el desafío es aun mayor para Yonisbel González, del cuarto año de escultura, que en su condición de sordomudo desafía también la escasa cobertura de la Sierra Maestra y continua su preparación con los mismos sueños y aspiraciones del primer día en el que ingresó a la escuela acompañado de una fiel escudera, la intérprete de lengua de señas Yosleidis Lazo.


La distancia ha sido difícil pero Yoni es un muchacho muy independiente, explicó la interprete, quien se encarga de establecer los procesos de comunicación familia- escuela, el cual se complejiza al tener que hacerse en ocasiones mediante llamadas telefónicas a sus padres que al no dominar la lengua de señas sino un código propio, debe explicarles cómo hacer cada gesto para que las orientaciones sean bien comprendidas por el alumno.


Estas líneas también recogen la historia de la joven clarinetista Ana Lilian Ricardo y su madre Aymara Cruz, quienes aun no disfrutan a plenitud el cambio de enseñanza, ahora en primer año del conservatorio, sin embargo consideran esta alternativa de clases por whatsapp como una oportunidad efectiva tanto para evitar el contagio con la COVID-19 como para no perder el curso escolar, lo cual afectaría su proceso formativo.


Ejercitar el cuerpo resulta esencial para la carrera de un bailarín, comentó Yoelsis Carcasés, profesora de danza en la EEA, y argumentó que aunque resulta bastante fría la interacción con los alumnos es indispensable esta rutina para mantener sus condiciones físicas.


Y eso bien lo sabe su alumna Claudia González, quien guarda entre sus mayores anhelos formar parte de la prestigiosa compañía holguinera Codanza y para ello no descuida ninguna de las orientaciones, aunque confiesa extrañar la exigencia “en vivo” de los “profes”, los salones de la escuela y la cercanía de sus compañeros.


Estos son tiempos para aprovechar conscientemente, reflexionó Isabel García Granados, directora de la filial holguinera de la Universidad de las Artes y especificó que en el caso de los alumnos continuantes del perfil Canto tienen desde el mes de diciembre las partituras de todas las interpretaciones que deben realizar en el primer semestre de este período lectivo, medida que se tomó también con los alumnos de nuevo ingreso, tras la primera y única semana del curso escolar en los primeros días de febrero.


Añadió que vinculados a la Universidad continúan la mayoría de los holguineros que estudian en la sede central de La Habana que tras un largo período de prácticas profesionales entre los meses de septiembre y diciembre, y al no iniciar la docencia, han vuelto a reincorporarse al centro.


Ese es el caso de la estudiante de musicología Rocío Mezerene y Nathaly Polo, de dramaturgia, quienes reconocen en este vínculo su crecimiento profesional a partir del rigor y disciplina del claustro docente y las oportunidades que han tenido de implementar sus conocimientos, lo mismo mediante críticas de arte a conciertos online que formando parte de la labor creadora de proyectos culturales como el grupo de narración oral Palabras al Viento.

 

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