El día de la muerte de su dueño él estaba debajo de la cama como hacía 15 días atrás, desde el inicio de la gravedad del anciano. Mientras la familia conmovida echaba al viento lamentos y lágrimas, el perro miraba a su alrededor con los ojos humedecidos, hasta que comprendió el hecho y comenzó a emitir unos gritos extraños, desesperados, inconsolables.
Read more Sensibilidad, de eso se trata