¡Ahí viene la guagua!
- Por Lourdes Pichs Rodríguez
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Los ómnibus de transportación urbana han sido un apoyo vital para el enfrentamiento a la COVID-19
Ese es el grito de aviso más socorrido del momento en cualquier lugar y no, precisamente, para anunciar la llegada de un ómnibus urbano a la parada. Las “Diana”, de color azul y blanco, desandan calles y caminos de día y de noche; bajo sol ardiente o fuerte lluvia en misión más peligrosa.
Unas veces se les ve pasar rápidas o detenerse en una esquina con el chofer y una persona vestida de verde de pies a cabeza en busca de direcciones, pero las más van con uno o varios hombres y mujeres a bordo. Los vecinos miran por las ventanas o desde el portal, algunos atrevidos llegan hasta el carro y preguntan a quién o quiénes procuran o trasladarán.
Hay interés por saber por los “nuevos positivos” y al conocer que están disgregados “allí al doblar o allá en la otra cuadra”, el murmullo se acrecienta, porque “ahora esto sí está en candela”.
Pasan una y otra vez las Diana y también las ambulancias o los triciclos amarillos, incorporados a la tarea hace poco, y cuándo esto sucede es evidente algún temor entre la mayoría, pero la aprehensión va cediendo y se diluye por arte de magia al paso de los minutos, para asombro de los que sí hace mucho no escatiman en poner en práctica las tantas y tantas medidas repetidas para evitar el contagio del SARS-CoV-2 y enfermar de COVID-19.
Así muchos vuelven a sus rutinas como si nada pasara. Niños juegan y corren en las calles hasta cumplen mandados de mayores; jóvenes caminan hacia la plaza más cercana a realizar ejercicios, a una fiestecita en casa de un amigo o quedan en la esquina con una botella pasándola de mano en mano; los del día a día de “lucha” en las tiendas en MLC regresan cargados; el viajero recién llegado del extranjero propone mercancías, los abuelos están en la bodega o el mercado en medio del tumulto y, peor aún, el egresado del hospital ya con PCR negativo desanda por doquier sin cumplir el aislamiento domiciliario establecido.
Y mientras esto sucede en muchas cuadras, barrios, comunidades y municipios el número de enfermos, sospechosos y contactos crece en la provincia, con más de 100 casos positivos diarios hace unos 15 días de manera ininterrumpida, debido a la circulación, en varios municipios, de la variante Delta del SARS-CoV-2, también conocida como la cepa india, que es altamente contagiosa, especialistas hablan que es 3,5 más veces más que el resto.
Lo cual fue reconoció por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que informó “que la "Delta" posee mayor potencial de letalidad y pone a las personas más vulnerables en un riesgo aún mayor”.
Hecho que ha quedado ratificado en la provincia al comparar el comportamiento de la transmisión entre mayo y junio, hubo incremento de más mil 30 casos y 15 fallecidos contra cinco, dos elementos que hablan de la infectividad, difusibilidad y severidad del virus.
Ante la alta transmisión actual todos somos susceptibles de enfermar, por lo cual la población, en general, debe ir a la restricción de movimientos, al aislamiento oportuno, a buscar atención médica ante cualquier síntoma o signo y, sobre todo, a cumplir con el uso del nasobuco, el lavado frecuente de las manos y no llevarlas a los ojos, boca o la nariz y las demás medidas previstas, que permitan ir cortando de manera paulatina las cadenas de contagio existente en la provincia.
No olvidar que poco podrán lograr en el control de la epidemia los médicos, enfermeras y el sistema sanitario en su totalidad con protocolos bien establecidos y tratamientos medicamentosos oportunos, sin la participación del pueblo, de su disciplina y unidad en la acción para el enfrentamiento de esta pandemia.
Esto, junto a la intervención sanitaria, que avanza en el país con prioridad en los territorios de mayor complejidad y que la provincia prevé iniciar por los municipios de Holguín y Moa en este mes, de seguro llevará a reducir el número de enfermos graves, críticos y fallecidos, pero no podrá existir exceso de confianza por el hecho de ya estar inmunizado, pues la prevención de esta enfermedad es combinada (vacuna más medidas higiénicas).
Y mientras pueda llegue esta combinación hay que seguir protegiéndonos, para que las “Diana” vuelvan a sus recorridos normales por las calles de la ciudad y los pasajeros regresan a sus quehaceres en la nueva normalidad impuesta la COVID-19.
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