Para que el agua llegue con calidad óptima

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Foto: Carlos RafaelImportantes inversiones tiene en Holguín el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. Foto: Carlos Rafael
 
Estimulada por los motores de la estación de bombeo el agua sale rauda de la presa, se desliza por kilómetros de conductoras, llega a otras bombas que la impulsan hacia la planta donde recibe el tratamiento que la convierte en agua segura para el consumo humano. Luego de este proceso otros motores la conducen hacia las redes que la llevan hasta cada hogar.
Narrarlo es sencillo, pero se trata de un proceso arduo que tiene en su centro al hombre que lidia contra la obsolescencia de los equipos, lo cual se traduce en roturas frecuentes en tramos de conductoras, redes, plantas, válvulas y motobombas. Todo ello conduce a pérdidas considerables de agua y su insuficiente calidad después de potabilizada, paros sistemáticos en los sistemas de abasto y en consecuencia largos ciclos de distribución.
 
Tal adversidad fundamenta la rehabilitación que recibe la estructura hidráulica de la provincia. En el municipio de Holguín comenzó en el año 2007 con la renovación de las redes hidráulicas, de las cuales se han sustituido, junto a conductoras, alrededor de 415 kilómetros.
 
Desde el pasado año se modernizan también las tres plantas potabilizadoras de la ciudad con el propósito marcado de garantizar agua de calidad óptima. La Alcides Pino, una mole inmensa ubicada en el Consejo Popular del mismo nombre, se sirve de la presa Cacoyugüín y abastece la zona norte de la ciudad. Su remozamiento debe concluir en febrero del 2020.
 
La Holguín 2 se asienta al este y potabiliza el agua de la presa Gibara para la población de esta parte de la urbe. La Pedernales toma el nombre del sitio donde reside y desde el embalse Güirabo provee a la zona sur.
 
Jorge José Quevedo, subdelegado de inversiones en la dirección de Recursos Hidráulicos en la provincia, explicó que “se trata de una inversión considerable, unos 9 millones de pesos en moneda total, pues desde su construcción no tuvieron prácticamente mantenimiento, lo cual conllevó a un gran deterioro estructural y tecnológico.
 
“Luego de rehabilitadas dispondremos prácticamente de tres nuevas instalaciones. Las modificaciones tienen el objetivo, también, de facilitar sus operaciones, pues recibirán un alto porcentaje de automatización, para lo cual se requirió de la importación de la tecnología y otros recursos”.
 
Lorenzo Felipe Salomón Salazar, de la Empresa de Servicios Ingenieros Hidráulicos Este y supervisor de la obra, detalló que en la Alcides Pino se montaron luminarias, se construyeron garitas, escalinatas, cerca perimetral y zonas para parqueo, se reparó y pintó el edificio socio administrativo, entre otras acciones.
 
Los cambios tecnológicos se dirigen hacia la sustitución de las electrobombas, restablecimiento de tuberías, codos y canalizaciones eléctricas y se fabricaron los paneles eléctricos, que garantizarán la automatización de la planta.
 
Similares transformaciones se realizan en Pedernales y Holguín 2. En esta última es donde menos remozamiento se requiere desde el punto de vista estructural. Ambas deben estar listas para diciembre de este año.
 
De la modernización de las potabilizadoras Alcides Pino y Pedernales se encargan hombres de la Empresa de Servicios René Ramos Latour ((NICAROTEC), quienes recibieron la felicitación de Inés María Chapman, vicepresidenta de los Consejos de Estados y de Ministros, por la calidad de la labor que realizan. Esta propia entidad asumirá la reconstrucción de la Holguín 2, hasta ahora en manos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado.
 
Estaciones de bombeo, como nuevas
 
Las estaciones de bombeo de la capital provincial, 10 en total, también se renuevan, proceso que requiere de la importación de los equipos, lo cual está en marcha. Están instalados los de las estaciones ubicadas en la Circunvalación y Pedernales. En la del Feliú se coloca el equipo principal para luego proceder con el de reserva.
 
Se trabaja en la parte estructural de la estación de Piedra Blanca. Está el equipamiento para sustituir los de la instalaciones del Distrito Lenin, Güirabo y la presa Gibara. Los equipos para las restantes llegarán en el transcurso del año. Se trata de motores, bombas eléctricas y pizarras con alto grado de automatización.
 
Las conductoras igualmente se reemplazan. Se trabaja en la puesta en marcha de la que une la presa Gibara con la planta Holguín 2 y se prevé comenzar la explotación de 3 km desde la presa Cacoyugüín a la planta Alcides Pino.
 
Como parte de la recuperación se construyeron tres tanques de abasto asociados a las plantas. El más grande, el Holguín 2, con 12 mil metros cúbicos; el de Alcides Pino tiene 1800 metros cúbicos y el de Pedernales es de 8 mil metros cúbicos de capacidad.
 
Quevedo recalcó que el problema de Holguín no es la falta de agua, sino la inestabilidad de los sistemas de abasto, afectados por roturas frecuentes de los equipos de bombeo y de las conductoras, razón del actual proceso de rehabilitación.

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