
Eran desconocidos, un grupo diverso de Moa que se acercaba. Sintió miedo, a veces cuando andan como en manada suelen ser crueles, lanzar piedras, ser verdaderamente molestos. Pero estos no, lo llamaban a él, y disponían en un plato improvisado un poco de alimento. Dubitativo se acercó, olió y probó la primera comida decente de la semana. Tomó bocados grandes, con prisa, mirando a los lados, por si alguien intentaba robarle lo que ya era suyo. Ellos observaban, podría decirse que complacidos. Al terminar volvió la mirada hacia sus benefactores y movió la cola en señal de agradecimiento.
Foto: Radio Bayamo
Katiuska Calderón Santiesteban, Primer Suboficial , agente del orden público motorizado. Foto: De la autora
Fotos: Carlos Rafael, cubadebate y visiondesdecubaPágina 401 de 1571