Tengo, tengo, tengo…

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Uno de mis mayores anhelos es caminar por las calles de mi ciudad sin ser víctima de ningún tipo de acoso. Si ya de por sí el hostigamiento sexual es insoportable, y hay hasta quienes culpabilizan a la mujer por propiciarlo, el realizado por revendedores, también, es igual de insufrible.
 
Es una especie de acoso “mercantilista” por llamarlo decentemente, y está dirigido a cualquiera, no entiende de género o edad. Quienes lo ejercen son jóvenes, mujeres, ancianos, incluso hombres bien fornidos, que de seguro harían mucha falta en sectores como la construcción y las tareas agrícolas.

Su centro laboral, desde bien temprano en la mañana hasta el último rayo del sol, es frente a tiendas, mercados, casas de cambio, corredores, barrios; tal pareciera que compiten en una eterna emulación por la distinción de Vanguardia: siempre son los mismos rostros, nunca faltan ni llegan tarde a su “lucha”.

En el tramo del bulevar, entre las céntricas calles Martí y Luz Caballero, hay que caminar esquivándolos, pues te venden desde gafas hasta acompañan tu andar proponiendo cambiar dólares americanos, canadienses, euros y cuanta moneda extranjera exista.

En el portal de la tienda La Central, dedicada a la venta de materiales para la construcción, proponen todo lo que está en falta en establecimientos de ese tipo hasta tarjetas para “facilitar” la compra. Nada más acercarse el cliente lo envuelve un enjambre de hombres que casi no dejan traspasar la puerta, y cuando a duras penas consigue entrar al recinto choca con la dura decepción de que lo necesitado, ahí no está.

A la salida, comienza al acecho de nuevo; pero en esa ocasión lo percibo como un chantaje, porque es inconcebible que ellos estén mejor abastecidos que las cadenas a las cuales les surten esos productos directamente.

En ese momento, la paciencia, personalidad, años de estudio y educación luchan fuertemente contra la “marginalidad” del barrio para no darles a esos “chicos tan buenos” la dirección de su madre o mandarlos para el diablo.

Esa misma batalla interna muchos la podrán tener en los mercados de nuestra ciudad, cuando apresurados soñamos con alcanzar una tanquetica o cajita de helado y ya no hay, se acabó. Sin embargo; los revendedores tienen un alma tan “noble” que esperan ahí mismo a la entrada para ofrecértela a 5,00 cuc o 100 pesos, la guardan para ti; solo debes pagar un “pequeño” plus por esa obra de “generosidad”.

El acoso “mercantilista” continúa en nuestros hogares, como una bofetada de recordatorio de que ni ahí estamos a salvo, pues pasan seguido uno tras otro.

Lo irónico, es que a los administradores y colectivos de los recintos no les interesa lo que sucede puertas afuera, aun cuando estos acosadores están en su territorio y dañan la imagen y reputación de esos establecimientos. Cumplir un plan de ventas no es lo más importante, es prestar un servicio integral, en el que el cliente desde su arribo no tenga que lidiar con un continuo hostigamiento hasta encontrar ahí dentro lo que afuera le proponen de forma ilícita.

Es preocupante, que cada día se unen más a ese club, y aún no se ha propiciado un tratamiento consecuente y constante para enfrentarlos; para lograr que podamos caminar y acudir a lugares como esos sin que alguien repita bien cerquita de tu oído: tengo, tengo, tengo…
 
 

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Comentarios  

# Eliades H.T. 13-02-2019 12:02
Periodista: Tengo, tengo, tengo que decirle algo: Muy buen artículo el que usted ha escrito. Es realmente así como lo plantea y mucho más. Los revendedores a mi opinión se sienten impunes, porque hacen sus propuestas a todo el que se acerque a una Tienda, un Mercado,etc no importa que uno lleve un uniforme de la entidad a la que pertenezca la Unidad. Hay organismos que por Ley tienen la responsabilidad de enfrentarlos, siendo necesario que lo hagan para el bien de todos. Trabajos periodísticos como este suyo debería salir más frecuentemente pero con las respuestas de enfrentamiento que hacia esos luchadores(entre comillas) han hecho los que tienen la responsabilidad de hacerlo.
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# #Luly Legrá Pichs 14-02-2019 13:58
Hola Eliades: coincido con Ud. plenamente, y es cierto, ya no basta solo exponer situaciones como estas, sino también resulta necesario informar sobre esas respuestas de enfrentamiento. Trabajaremos en función de ello, Saludos, Luly
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# VENTURA CARBALLIDO PUPO 16-02-2019 22:03
INTERESANTE TEMA ESA PROTECCION Y LA ELIMINACION DE ESAS CONDUCTAS INCORRECTAS ESTA SUSTENTADA EN NUESTRA NUEVA LEY DE LEYES, POR LO ENTRE OTRAS, UNASOLUCIONVOTAR POR ELSI ES VIDA. VOTAR POR EL NO ES LA MUERTE.

#YO VOTO SI, el 24 de febrero. Ya que Los que votaremos por el sí, lo haremos en primer lugar por la familia: por los hijos, nietos, hermanos, sobrinos primos, abuelo, padres, tíos, cuñados; para que nuestra progenie que es lo que más queremos, tenga los amplios derechos que sustancia esa carta magna; para que la familia tenga tranquilidad ciudadana, servicios de salud, educación, gratuitos, y para que nada nocivo del sistema neoliberal tenga presencia en nuestra cuba bella.
El si es por Fidel y Raúl que lo han dado todo por este pueblo; por el Che que entregó su vida a favor de las causas de los pueblos; el si es para nuestro Presidente Continuador Miguel Diaz-Canel, incansable, laboriosos, entregado a su pueblo, atento a todo lo que pueda beneficiar al soberano; es el si por la vida, por la patria, por la mejor opción que es el Socialismo.

# yo y los míos vamos el 24 de febrero a dar el sí porque esta Revolución permitió que todos mis hijos alcanzaran títulos universitarios.
Los que van por el no, es para todo lo contrario; por la desgracia para este pueblo. Los de no son los que quieren que el neoliberalismo triunfe, que se privatice todo, que se instaure el crimen organizado, los asesinatos, la vida cruel. La salvaje explotación. Tenemos limitaciones, dificultades, pero estamos lleno de esperanza por lo que se hace. Con el Capitalismo ni la esperanza existe. Él no es votar por Rodald TRump. EL no es votar a favor de la guerra, contra la paz. YO VOTO SI ¿Y ustedes?ES:
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# Guest 19-02-2019 11:16
Ventura, gracias por su comentario. Opiniones como la suya reconfortan. Mi familia y yo también votaremos por el Sí, por el SÍ con mayúscula. Lleva implícito todo mi agradecimiento a esta hermosa Revolución que me ha permitido vivir y desarrollarme con dignidad. Soy mujer, negra, de procedencia muy pobre, guajira y he llegado a tener educación hasta hacerme universitaria, tener un trabajo y una vivienda digna, una seguridad social envidiable, un lugar en esta sociedad que defenderé al precio que sea necesario. Nos veremos el 24, la Patria y nuestros héroes y mártires sentirán orgullo por la defensa que brindamos a su obra. Hasta la victoria siempre. Venceremos.
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# Aless 19-02-2019 09:24
Como mismo hay que eliminar estos revendedores yo igual me formulo varias preguntas: Como es posible que estos vendedores tengan los mismos productos o similares, en la tienda y a menor Precio. Ejemplo: en la tienda un par de zapatos adidas cuesta 50 cuc y ellos te lo venden en 40 o 45. Por qué esos vendedores tienen menos precio que el estado, y aun así les da negocio. Por qué el estado no vende a menor precio que esos vendedores?
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# Carlos R.B.N 22-02-2019 15:35
Excelente artículo, está muy bien q los periodistas, como ciudadanos al fin, sean partícipes de estos reclamos q afecta a todos. En mi opinión, es simplemente absurdo que tantas personas, fuertes y sanas, puedan acaparar y especular a costas de la decadencia y el desabastecimiento de un país bloqueado. Lo más duro es sentir como al gobierno y entidades relacionadas les importa poco (o nada) esta situación que prolifera en cada esquina de la cuidad. Yo, aunque trabaje con el estado, estoy de acuerdo y apoyo el trabajo por cuenta propia, siempre y cuando estos ofrezcan servicios, calidad y productos que el estado no provee o no tiene la capacidad de ofertar; pero de ahí coger ´´mangos bajitos´´ con los productos que comercializa el estado, ya eso es un descaro descomunal; es insólito como venden estos productos ´´a la cara´´, como si los hubiesen producido o importado. Al final de la historia es el pueblo trabajador, el que empuja y contribuye al desarrollo del país, el que sufre de este padecimiento, pues mientras los obreros y profesionales se dedican a la obra de la Revolución, los vagos y escorias de la sociedad tienen el terreno libre para hacer y deshacer; para cuando el obrero regresa de su trabajo ya no hay nada que buscar. ´´Sin punto final…´´
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