Momentos difíciles
- Por Rodobaldo Martínez Pérez
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A veces te llega un momento difícil sin llamarlos, como cualquier otro suceso, pero tu reacción ante ellos puede marcar la diferencia a favor o no, es como dice Nelson Mandela, líder sudafricano: “No me juzgues por mis éxitos, júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme.”
Es la voluntad que debe primar ante una contingencia como pérdidas de diversas índoles, contextos tóxicos, problemas de salud, dificultades económicas, sociales, laborales, desastres naturales, depresión entre otras y solo depende de ti para vencer
Y no se trata de fe alucinada ni de optimismo inocente, sino de resiliencia, una cualidad que cada quien tiene y solo necesitas ponerla a prueba.
Si puedes tener las habilidades para dominar acontecimientos difíciles y desde tu autoconocimiento comprender tus emociones, fortalezas y debilidades.
Esto te permite actuar con mayor conciencia y optimismo realista ante los inesperados retos, con una alimentan esperanza de resolver la situación, sin negar la realidad al analizarla como algo temporal, no como sentencias del llamado destino, además, de conducir el suceso, sin ira, extremo sufrimiento y disponerte a seguir adelante, tanto física como psicológicamente.
Los estudiosos se refieren a la resiliencia sobre tres usos generales: buen desarrollo a pesar de alto riesgo social; mantener las competencias pese al estrés continuo y recuperación después del trauma.
Para ello aconsejan defender la calma, con la confianza que todo saldrá bien al imponerte a la crisis, que puedes denominarla con un calificativo, sin apurarte en las tomas de decisiones en medio del dolor, rodearte de buenas personas seguras y protectoras, evitar todo lo virulento y tener tu plan de emergencia ante cualquier situación, que evidencian tu capacidad para gestionar y regular tus emociones.
El pensamiento resiliente ayuda a mantener la diversidad, evitar la superficialidad, gestionar la conectividad según las variables, conjuntamente con las retroalimentaciones, fomentar el pensamiento de sistemas adaptativos complejos, adecuar el aprendizaje según los hechos, ampliar la participación y promover sistemas de adaptabilidades a la sensación de agobio y estrés que atraviesas.
Consejos de ¡ahora!: “Aprende a celebrar los pequeños logros”. “Expresa gratitud por lo que tienes”. “Aprecia tus emociones como esencial”. “No constreñir tus sentimientos ni ignorarlos”. “Encuentra tu fuerza en la aceptación”. “Permítete sentir todas las emociones que surgen durante momentos difíciles”. “Busca apoyo en otros”. “Construye una red de personas positivas”. “Establece metas alcanzables”. “Cuida de ti”.
“Recuerda siempre que eres más grande que tus circunstancias”. “Eres más que cualquier cosa que te pueda ocurrir”. “Cuando todo parezca ir contra ti, recuerda que el avión despega contra el viento, no a favor de él.” “Lo que no nos mata nos hace más fuertes.”. “Sorpréndete todos los días con tu propio coraje.” “El coraje es solo una acumulación de pequeños pasos.” “Me gusta usar los tiempos difíciles del pasado para motivarme hoy.” “Quieres ganar o quieres tener la razón?
Reflexionemos con Vivian Greene, nace en Rodesia, especialista en arte europeo: “La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia.” Brené Brown profesora- investigadora en la Universidad de Houston: “Puedes elegir valentía o puedes elegir comodidad, no puedes tener ambas.” y Robert Lee Frost, poeta estadounidense: “En tres palabras puedo resumir todo lo que he aprendido acerca de la vida: continúa hacia delante.”
