Marchar en cuadro apretado

  • Hits: 2497
En la VIII Cumbre de las Américas,que se celebrará del 13 hasta el 14 de abril próximos en Lima, Perú, otro aspecto importante relacionado con ese evento será el desarrollo del Fórum de los pueblos del Continente.

El lenguaje protocolar de dicha cita, dedicada esta vez al análisis de la Gobernabilidad Democrática frente a la Corrupción, contrasta con los intereses del encuentro alternativo en defensa de las amplias masas, en contra de las políticas neoliberales y el minoritario mundo de los ricos.

Paralelamente, las voces de los pueblos abogarán por la justicia, roída, ahora, por los golpes de estado parlamentarios para acabar con los gobiernos progresistas; los derechos de los desposeídos, medidas sociales y la integración americana como contén al imperialismo yanqui.

Sobresalen las respuestas dignas, ante los mercenarios, vestidos de pueblos, que quieren crear un caos en la Cumbre, con su discurso aprendido y pagado.

La unidad sigue siendo la única forma de salvarnos ante la voracidad imperial y eso debe interiorizarlo la mayoría, por el ambiente que prevalece de una Derecha enloquecida y dispuesta a desplazar a la Izquierda a toda costa.

La lección martiana adquiere más vigencia: Martí siempre vio la necesidad de la unión de los países como contén al vecino ambicioso, por eso en su brillante artículo Nuestra América (1891), excepcional síntesis de la estrategia revolucionaria, elaborada a lo largo de meditada acción política y cuidadoso pensar, sigue siendo hoy el mandato inconcluso a los latinoamericanos por su acertado pensamiento previsor de lo que pasaría sino atajábamos a tiempo el peligro yanqui.

Martí llama a la lucha, a la unidad, a la defensa de lo autóctono, analiza los problemas de la educación, de las economías pobres, de la necesidad de diversificar las economías y sobre todo alerta del desborde norteamericano por lo que considera ha llegado la hora de la segunda independencia para la América.

Reclama enfático que los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas”, porque está convencido de que esa nación les va a poner sus pies encima y es el momento “del recuento unido” y marchar “en cuadro apretado”.

Otros de los reclamos del Apóstol es el deber urgente de enseñarnos cómo somos en alma e intento, o lo que es lo mismo una en identidad y peculiaridades y, una, en objetivos y propósitos, por la perentoria necesidad de lograr la prosperidad de sus pueblos y de defenderse ante la creciente y palpable voracidad de esa América que no es nuestra.

Solicita, con total vigencia ahora “la unión tácita del alma continental” es decir una unión no declarada de manera formal, pero tan actuante y real como si lo hubiera sido.

El no azuzaba al miedo y el rencor entre los pueblos, pero decía que la verdad había que decirla a tiempo.
 
Rodobaldo Martínez Pérez
Author: Rodobaldo Martínez Pérez
Máster en Comunicación Social, autor del blog Holguín Ahora.
Más artículos de este autor

Escribir un comentario