Ante el “quedarse en casa” como opción salvadora en los tiempos que corren, deparamos en pensar en los sentidos múltiples que puede tener esa “casa” devenida “hogar”. Si en nuestros imaginarios hogar es una palabra asociada a remanso, calidez, protección, seguridad, orilla, descanso, estos significados pueden ser también plurales y fragmentados por dinámicas conformadas por realidades alejadas de idílicos equilibrios y armonías irreales.