Tatu¿arte?

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Tatuador en HolguínFoto: Carlos RafaelCambió de funciones con el devenir de los años. Bien y mal visto, con seguidores y enemigos. Arte, cultura, inmortalidad y tinta, mucha tinta…
Los tatuajes son una práctica milenaria que se remonta a la Edad de Piedra. Se cree que para entonces formaban parte de un rito curativo, el cual tenía un fin terapéutico similar al de la acupuntura. Desde su surgimiento son interpretados de acuerdo al contexto y la región.
 
La creación de símbolos o enigmas ritualísticos lo convirtieron en arte, en algunas zonas como en Egipto, mientras en Roma y Grecia, se utilizaron como marca segregacionista para distinguir a los criminales.
 
Los investigadores indican que mientras para algunas sociedades antiguas, el tatuaje se convirtió en un sistema de diferenciación entre los grupos etarios, en algunos territorios se afianzó como vínculo sociocultural de honor, espiritualidad y madurez.
 
Existen conjeturas de que en América del Norte y Central se utilizaban el pigmento de hollín y algunos minerales para tatuar. ¿Significados? Ritual de paso de la niñez a la mayoría de edad para la protección de las almas, adoración de los dioses, revelación de belleza, celebración de triunfos militares o talismanes en la batalla.
 
Entre la edades Media y Moderna esta práctica fue satanizada y prohibida debido al absolutismo eclesiástico. Solo los caballeros tenían el derecho de hacérselos con el objetivo de ser identificados en caso de muerte por algún enfrentamiento bélico.
 
Así quedaron perpetuados por más de un siglo cuando en el servicio militar, las batallas y los naufragios (a falta de carné de identidad) los tatuajes favorecieron el proceso de identificación de los hombres.
 
De toda la gloria anterior, sólo quedaron los vestigios en el tiempo, porque dejaron de potenciar un alto estatus para convertirse en pecado y marca discriminatoria de esclavos y delincuentes, quienes en algunos casos eran aislados de su familia. ¿Ahí surge el tabú que ha llegado hasta el siglo XXI?
 
Con los años, los marineros y soldados se convirtieron en "los elegidos", los dragones y panteras en símbolos de valentía y suerte, el ancla en estabilidad mientras la brújula en la certeza del regreso a casa.
 
A pesar de su devenir histórico fue en 1891 cuando se patentizó la primera máquina eléctrica por el estadunidense Samuel O´Reilly.
 
Mucho ha llovido desde entonces y el curso de las navegaciones varió. Las máquinas, tintas y estilos se encuentran en constante armonía y evolución. A pesar de ser un fenómeno más viejo que el pan, suma seguidores y “críticos de arte” al estilo juez social.
 
Arte epidérmico
 
TatuajeFoto: Cortesía de Yiki
 
A menudo se cuestiona si el tatuaje puede llegar a convertirse en una pieza artística. ¿Será posible medir a Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci con los mismos parámetros que al tatuador del barrio? La respuesta está en el tatuador, el tatuaje y el tatuado.
 
Si una obra de arte responde a una función estética y comunicativa, donde el autor crea "algo" a partir de su imaginación o perspectiva de la realidad y deja implícitas o no, sus ideas y emociones, ¿acaso no lo es el hecho de tatuar una imagen única en contraste con los sentimientos del tatuador o el portador?
 
Los motivos para añadir ornamentos estáticos pueden ser muy variados: una fecha, un nombre, un rostro…cuando se conjugan creación y estética, dejan de ser simples dibujos.
 
Este arte gráfico trae aparejadas múltiples complicaciones en el orden de la salud, de acuerdo con la doctora Elsa Sánchez, pueden ocasionar infecciones, alergias e incluso Hepatitis C.
 
Otra de las menos mencionadas ronda en cuanto al "tapiz". Se corren riegos al entregar la piel como lienzo. Si el pintor realiza un trazo equivocado deshecha el papel, ¿pero si el tatuador comete el mismo error?
Tatuador en HolguínFoto: Carlos Rafael
 
Trazos, colores y estilos transitan por las avenidas, sedes universitarias y centros de trabajo. El espectro se abre y multiplica, mientras se dividen las edades.
 
Llevar un tatuaje es una muestra identitaria de la persona, refleja los más recónditos sentimientos y la carga estética del artista.
 
Al estilo Museo del Prado, muchos exhiben sus obras como "cuadros andantes". Algunos quedan seducidos por el efecto “adictivo” de la tinta y vuelven una y otra vez hasta el espacio del tatuador.
 
Así lo cuenta Gilberto González, amante de las formas y matices, organizador de Tatuarte, uno de los eventos más importantes del body art en Cuba. El mismo que dedica los miércoles a las sesiones gratis, por amor a la técnica a muletas (con la cual se inició), y quien deja en cada “pinchazo” su sello.
 
Lienzos andantes
 
TatuajeFoto: Cortesía de YikiUno, dos, tres… la cuenta se repite de forma cíclica y constante. David aguanta la respiración. En cuestión de minutos se adapta al dolor, el cual por momentos se atenúa. La aguja choca contra su piel mientras la tinta se inserta bajo su epidermis. El proceso se extiende. El dibujo ya no es efímero, deja de ser solo trazos para convertirse en la compañía de sus lunares y cicatrices, en la estampa electa para el resto de su vida.
 
Lisbeth Almaguer, profesora de Psicología de la Universidad de Holguín señala que los tatuajes responden a una percepción a veces real o simbólica. "Hay quienes utilizan su cuerpo como un canal de información, a veces como expresión de ira, de rebeldía, de cultura, de conflictos pasionales. Su vínculo está relacionado con la condición única e irrepetible de la personalidad, a veces revelada de manera consciente o no".
 
El tatuaje tiende a convertirse en un código de la naturaleza de quien lo posee. La historia le ha deparado múltiples funciones desde la cura a un dolor y la protección espiritual, hasta el extremo del deshonor.
 
Decisión personal que trasciende en el tiempo, reflector del alma o aditamento distintivo. Arte, cultura, creación. Dibujos, tintas, agujas. Jóvenes y no tan jóvenes. Gusto y necesidad de expresión. Así en breves palabras, podemos sintetizar un fenómeno complejo que palpita en cualquier parte. Tal vez ahora esté en ti o bien cerca. Mira a tu alrededor y de seguro encontrarás su huella.
 

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Comentarios  

# Yunia Morales 24-01-2018 08:57
Buenos días, considero que hay tatuajes muy originales y pueden ingresar en la fila del arte, solo tienen que tener buen gusto los que se lo hacen.
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