Una miradita al aire

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caricatura piropo
 
Estoy convencida de que hasta la Física se equivoca, o al menos sus leyes tienen notables excepciones. El verano es el mejor pretexto para probarlo. Según la ciencia de Newton el calor expande los objetos. Por eso, las vías férreas no son líneas infinitas, sino que están divididas por tramos, separados entre sí, para que no se rompan al expandirse.

Sin embargo, el que hace la ley, pone la trampa: la carne, al cocinarse, no crece, se contrae. Hay otra notable excepción: basta salir a la calle para apreciar que con el calor de junio, julio y agosto la ropa en vez de expandirse, se retrae. Los pantalones suelen convertirse en shorts; las blusas suben arriba del ombligo y las camisas devienen camisetas.

Ante tanta “física” afuera, de esa que no necesita ni leyes ni fórmulas, no queda más que apreciar la belleza externa de los que andan mostrando más carne que Tradisa, o sea, vacilar.

En “idioma cubano”, dícese de la acción de hacer una radiografía a cuerpo completo de una persona, ya sea de modo discreto o abiertamente y que puede ir acompañado o no de un halago, silbidos, timbres de bicicleta o claxon de vehículos.
 
Se ha vuelto tan popular en nuestros días que es fuente de inspiración para canciones e incluso vueltas de casino.

Los hombres no vacilan en vacilar. Según ellos, son los grandes expertos en aplicar esta técnica, aunque algunos se pasan de la contemplación, rozan con la vulgaridad y sus miradas y palabras pueden ser ofensivas.

Pero hablando de estrategias, ellos se ponen en “Modo Swing” y giran la cabeza para todos los lados. Si está la novia o esposa junto a ellos el “vacile” suele ser más solapado y usan diversas estrategias como el empleo de gafas oscuras para ocultar la dirección de su vista.

¡ATENCIÓN! A partir de este momento este texto no es apto para novios ni maridos.

Las mujeres a veces vacilamos en vacilar. Y hasta nos ponemos bravas, preocupadas y estresadas cuando sorprendemos a nuestro hombre in fraganti. Sin embargo, los ojos están para algo y el mejor consejo es seguirles a ellos los pasos. Ya verás los resultados.

No obstante, la herencia de una sociedad machista nos inhibe aún de andar por ahí repartiendo piropos como ellos. Por eso, las más atrevidas, se han pertrechado de tácticas y estrategias para “formar su vacilón” solapadamente.

Nosotras nos sentimos como en un museo de bellas artes: las piezas se miran y se admiran, pero solo se tocan con los ojos. La discreción es nuestro sello y a veces ellos mismos no se percatan de que están siendo observados.

Nosotras no movemos la cabeza al vacilar, solo las pupilas. Si estamos en un grupo de amigas es que exponemos nuestro criterio.

Las más atrevidas a veces les gusta dejar de ser presas y convertirse en cazadoras, por eso de que el feminismo está de moda, la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer… Disfrutan la cara de espanto y perplejidad de él cuando le suelta un piropo en plena calle. Les encanta sostenerles la mirada con cierta “fuerza´e cara” hasta que son ellos quienes están obligados a bajar la cabeza. Y no revelo más nada, porque a estas alturas, ya debo estar divorciada.

A mi favor, y favor de todos los vaciladores y vaciladoras veraniegas, alego que mirar no es un pecado, siempre y cuando estemos convencidos de que lo mejor lo tenemos en casa. Así que no hay nada malo en echar entonces una miradita al aire.
 
Rosana Rivero Ricardo
Author: Rosana Rivero Ricardo
Rosana Rivero Ricardo. Periodista 25 horas al día. Amante de las lenguas... extranjeras, por supuesto. Escribo de todo, porque “la cultura no tiene momento fijo
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Comentarios  

# Ventura Carballido Pupo 30-06-2018 11:39
Si aqui, con la rigidez que lo hacen en otos paises,condenaramos el acoso sepsual , miles y miles de masculino, y quieza algunas féminas, estivieran sancionados penalmente. No ''obstante, la herencia de una sociedad machista nos inhibe aún de andar por ahí repartiendo piropos como ellos. Por eso, las más atrevidas, se han pertrechado de tácticas y estrategias para “formar su vacilón” solapadamente;; La cultura del piropo delicado, fino, lleno de flores y halágos, irradiado por ambos sexos, con mas sistematividad en los Hombres, esta pasando a convertirse en exámen pendiente. Hay mujeres que le gusta que la vacilen, y hasta que el lenguaje del piropo este permiado de sepsi; pero la mayoria de nuestras bellas damas y damitas, prefieren la delicadeza y la ternura. La joven bella, Rosana Rivero Ricardo, tiene muchas razones al concretar este trabajo; en merito a ello la felicito.
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# Radisbel Galán Rizo 07-07-2018 08:16
¡Excelente artículo Rosana! Pocas veces se habla de ese comportamiento desde la posición femenina y tú lo haces muy bien, aunque esperé más de esos secretos porque sé que hay más tela por donde cortar. Las mujeres son “muy discretas” la verdad, pero miran que no tiene nombre. Un segundo de mirada en una mujer equivale a 10 bombillos ahorradores de 60 wats.
El enamoramiento como quiera que se mire es bonito y el “cubaneo” le pone su toque de distinción a la seducción callejera. De ahí que sea verdad eso de que muchos se pasen con groserías y a otros nos de tortícolis en las calles. Pero ahora que se pone de moda la lucha por la igual de géneros creo que las mujeres deberían preguntarse -a dónde quieren llegar- si igualdad es precisamente eso: “igualdad”. Tu reflexión me trae a la mente la película cubana de ficción "Sueño Tropical". Quizás estemos acercándonos…
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# Dj Yan 10-07-2018 12:26
Es cierto Rosana, nosotros los hombres practicamos esas miradas GPS en ocasiones jj, pero a que mujer no le gusta sentir el roce de una mirada interesada en algo mas que un simple look?...esas miradas para honor de cupido se han convertido en un ´´hola´´ o un ´´hasta luego´´, luego en citas, en risas, en caricias, en besos, después en un te quiero, en un te amo...lo que para ser del todo sincero la única gran diferencia es que estas miradas pasan mas tiempo en el brillo de sus ojos y no en el filo de su falda..jjj
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