Blanco: un texto para reflexionar

Pero a cada explosión, que era un hondo gemido, el árbol recordaba un día de verano en el bosque, o una noche de invierno allá afuera, cuando resplandecían las estrellas… Y cuando llegó a este punto, ya se había consumido enteramente.
Hans Christian Andersen, El pino
- Por Alionuska Vilche / Estudiante de Periodismo
- Categoría: Cultura
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