Juró salvar, y salvó

Era domingo 26 de julio en Santiago de Cuba. El doctor Alejandro Posada Recio se había levantado temprano para ir a misa. Mientras se afeitaba, vestía y desayunaba, sintió las detonaciones. Pensó eran rezagos del carnaval.
- Por María Julia Guerra y Rosana Rivero
- Categoría: Opinión
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