Una joya de altos quilates brilla con todo su esplendor entre montañas, mar, corales y arena fina en el balneario de Guardalavaca. Su nombre podría ser el de una exquisita piedra preciosa, pero se llama Almirante el nuevo hotel construido en primera línea de la famosa playa holguinera, frente a una duna superior a los 40 metros.