El viejo Feliciano Tamayo está feliz; apenas puede articular palabras, pero el brillo acentuado en sus ojos pequeños y la sonrisa amplia delatan satisfacción. Desde este sábado 25 de mayo, es el propietario de uno de los apartamentos del edificio 53, recién construido en el reparto Villa Nueva 3, en la ciudad de Holguín, tesoro por el que esperó varios años, luego que el huracán Ike le derribara la casa donde vivía en La Aduana.