Salvemos vidas

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banco sangre dtra 01La doctora Yanet Reyes Aguilera reconoció aporte de los donantes voluntarios, que llevaron a la provincia a obtener la condición de Destacada. Foto: Alexis del Toro

La sangre, ese fluido corporal especializado, que circula por las venas, arterias y capilares del ser humano, no se puede fabricar, la única forma de reponerla en a través de una donación de otra persona, que de manera solidaria y altruista la entrega a favor de otros.

Un hombre promedio dispone de alrededor de 5,5 litros de sangre en su cuerpo y, una mujer, tiene unos cuatro litros, en ambos casos la cantidad depende de la edad, el peso y la estatura, los dos pueden donar en cada extracción entre 400 a 450 mililitros, menos del 13 por ciento del volumen total existente, cantidad que no interfiere en el funcionamiento normal del cuerpo.

Sin embargo, con una unidad de sangre se puede salvar la vida de una o hasta tres personas; así pensaron los protagonistas de las más de 11 mil donaciones realizadas en Holguín, entre junio de 2025 y mayo de 2026, que llevaron a la provincia a lograr la condición de Destacada a nivel nacional, a pesar de tener uno de los planes más altos del país.

De esa cifra se obtuvieron alrededor de 7 mil 100 concentrados de eritrocito, y de ahí, entonces, también se logró el plasma fresco, que fueron más de 4 mil unidades, utilizadas en los hospitales, en la asistencia médica directamente en ese período.

De estos resultados habló la directora del Banco Provincial de Sangre, la joven doctora Yanet Reyes Aguilera, quien reconoció que “hoy enfrentamos una realidad bien compleja, con el tema de la asistencia de los donantes voluntarios al Centro de extracción y a las unidades móvil. Tenemos dos categorías: están esos y los dirigidos, que son aquellos que vienen a donar, específicamente, para una persona que está enferma en un hospital o tenga que hacerse alguna cirugía electiva”.

“De los voluntarios son de los que nosotros obtenemos la sangre y los componentes para poder atender las urgencias médicas, las demandas de las salas de terapia; los Programas Materno Infantil (Pami) y el de Oncohematología, que es bien reclamante de concentrado de eritrocito y de todos los componentes, dígase plasma fresco, crío (es un hemoderivado elaborado a partir del plasma sanguíneo); concentrado de plaqueta, además de la producción de plasma para la industria, para garantizar lo que es la fabricación de medicamentos y de los insumos médicos que se derivan de ahí”, explicó.

Más detalladamente, la especialista se refirió a las solicitudes específicas de determinados componentes, entre ellos de crío, indispensable para asistir urgencias en las unidades de quemado y de neonatología, tanto del hospital general universitario Vladimir Ilich Lenin como del pediátrico Octavio de la Concepción de la Pedraja, y de igual manera de plasma, que es una de las más frecuentes, pues son todos los pacientes de oncohematología, que en el período analizado fueron más de 4 mil unidades que se pudieron obtener de todas las donaciones.

“Siempre exhortamos a los donantes, a todas las personas con condiciones que puedan acercarse al Banco de Sangre, principalmente a los grupos más difíciles que tenemos, a que vengan. Hay algunos que se han brindado para ser localizados cuando hay necesidad, ante la ocurrencia de accidentes de tránsito, si existen neonatos graves o niños en la sala de hematología del hospital pediátrico que demandan plaquetas, la cual es diaria.

“En dependencia del tratamiento que le pongan a un paciente pequeño, mínimo, son dos donaciones diarias que deben entrar del grupo sanguíneo que se soliciten, para obtener de cada una las plaquetas que se le ponen a ese niño.

“En el caso de la sala de hematología del Lenin y del clínico quirúrgico Lucía Íñiguez Landín son seis donantes diarios los que deben asistir del mismo grupo sanguíneo de cada paciente que esté demandando plaquetas, para poder sostener el tratamiento de esas personas. Por lo regular son tratamientos a largo plazo. A veces necesitan uno o dos meses, en dependencia del diagnóstico que tengan y cómo evoluciona la enfermedad”, ejemplificó.

Por otra parte, aclaró que las donaciones dirigidas, que son las que alguien realiza para una persona determinada, no se pueden tocar, se respetan, a no ser que cause baja por alguno de los parámetros que se evalúen en los laboratorios, pero esa tiene que llegar al paciente para quien fue destinada.

“La mayoría de las donaciones actuales son dirigidas, lo que limita la disponibilidad de sangre para necesidades generales. Se enfatiza en la importancia de aumentar la cantidad de donantes voluntarios para garantizar el abastecimiento continuo y suficiente para todos los programas hospitalarios”, exhortó.

De igual manera reconoció que “sí contamos con un grupo de donantes que no hay que llamarlos, constituyen una fortaleza para este programa tan necesario, a varios de ellos vamos a reconocer en acto provincial, pero a todos los que, año tras año, se suman a esta humana tarea tienen y cuentan con el agradecimiento eterno del pueblo, el sistema de Salud y en particular de nuestro colectivo, donde siempre son bien recibidos”.

De ahí la importancia de fortalecer a través de los Comités de Defensa de la Revolución el programa de donación voluntaria de sangre, a partir del movimiento que siempre existió a nivel de cuadra y liderado por la organización de masas, así como también en los centros de trabajo y estudiantiles de la enseñanza universitaria y técnica, para mantener la disponibilidad de sangre requerida en los centros asistenciales, para salvar vidas y contribuir con la industria, donde se fabrican medicamentos.

La jornada por el Día Mundial del Donante de Sangre, en desarrollo del 6 al 14 de junio, la acompaña este año el lema “Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas”, con el cual se llama a todos a participar en un acto sencillo de amor y altruista en bien de aquellos que necesitan de que más brazos se extiendan por la salud y el bienestar de todos.


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