Darle adiós al enemigo

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campana mosquitoFoto: Granma.cuEn los últimos días del año viejo y principios del nuevo las fiestas y reuniones familiares hacen a algunos olvidar determinados detalles cotidianos, como es mantener la vigilancia contra un enemigo oportunista y mortal, siempre al acecho del menor descuido, porque él no disfruta vacaciones ni entiende de tradiciones y mucho menos distingue de edad, sexo, color de piel o creencias religiosas; su misión es alimentarse para sobrevivir y reproducirse.
 
Por eso hoy su control se ha hecho extremadamente difícil, pero no imposible al conocer cuáles son sus preferencias, hábitos de vida, su capacidad excepcional de adaptarse a distintos medios y, principalmente al saber cómo eliminarlo y disponer de la capacidad técnica y recursos materiales.
 
Sin embargo, seguimos dándole oportunidades al mosquito Aedes aegypti en la ciudad de Holguín, donde el índice de infestación está muy por encima de lo permisible (0,05), principalmente en las áreas de salud de Álex Urquiola, Máximo Gómez y Díaz Legrá, con valores superiores al 1,0 por ciento.
 
Este comportamiento lleva a que en estos días terminales de diciembre se trabaje en el tratamiento focal y adulticida con ciclo de 11 días en 237 manzanas de alto riesgo, para lograr destruir criaderos, tratar el agua almacenada en tanques y otros recipientes y fumigar intencionalmente las viviendas de esas áreas.
 
Así lo confirmó la doctora Yanelis Calviño Vega, especialista del Centro de Dirección Provincial de Salud Pública en el territorio. “Es preciso la cooperación de los holguineros para contribuir con esta abatida contra el mosquito. Dejar que fumiguen su vivienda y esperar los 45 minutos reglamentados para después abrir puertas y ventanas es esencial. Esto es por el bien de cada familia y de toda la población”.
 
La especialista insistió en acudir a los centros asistenciales ante fiebre y otros signos y síntomas de arbovirosis, porque el enfermo al quedarse en casa está exponiéndose a una complicación y hasta a la muerte; además de posibilitar la trasmisión a los demás de su núcleo y vecinos.
 
Con diciembre estamos llamados a desterrar o por lo menos bajar la población de este vector trasmisor de peligrosas enfermedades, como el dengue y el zika.

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