Lina Ruz en su casa de Birán, en 1958. Foto: Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado/Sitio Fidel Soldado de las IdeasEn las páginas del libro Todo el tiempo de los cedros, de la periodista Katiuska Blanco, entre pasajes familiares de los Castro Ruz, la autora describe a una joven Lina como “el vendaval, el genio y la energía”. “La gente la buscaba para curarse las heridas o los malestares y ella siempre ayudaba dispuesta sin que le temblaran las manos”.
Read more La estirpe de Lina
Mayo huele a lluvia, sabe a mango, luce con el colorido de las flores y se siente como el corre corre finalista para buscarle el regalo perfecto a mamá. No hay presente que pueda agasajar a un ser tan extraordinario, dotado de toda la fuerza de la naturaleza.

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