Justo en la "Diana"

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omnibus dianaaCaricatura: Martirena
 
El carro de mi casa no es particular. Me subo y me bajo como los demás. El que tengo ahora es de último modelo: Diana. Y bien que le pusieron el nombre, porque hacia él se dirigen todos los disparos de la opinión pública.

Es como un buzón de quejas y sugerencias, un micromundo rodante de lo que es Cuba.

Allí está la sociedad entera, más condensada que la leche: el médico, el maestro, el obrero, el estudiante, el chofer… Unidos todos, codo con codo, con sus matules y sus horarios, sus satisfacciones y preocupaciones.

Por ahí viene la mía. Se acerca, aunque en “modo animal”: “ba-llena” hasta el tope. Me cuelo por debajo de un brazo. Un pie primero. Otro después en el último escalón. Cuidado que te coge la puerta. La mochila del estudiante en la cara. La cartera alante y un Mimi, hazme el favor de llevarme este bolso y la sombrilla para no ocupar tanto espacio.

Arrancamos, por fin. No puedo quejarme. A fin de cuentas, una Diana le da más temas para escribir a un periodista que la universidad para la tesis. Allí hay miles de historias: comedias, dramas, acción; según el ánimo de la gente. Hay debate de la oferta de Etecsa y de la actuación de Holguín en la pelota y del trabajo por cuenta propia, y de la doble moneda…

Asciendo en la escala social en la siguiente parada. Del escalón paso al pasillo. Mi antiguo puesto lo ocupa una Yipsi Moreno versión rubia. A ella la Diana le queda chiquita. No soporta que la toquen ni la empujen. Por eso, da más patadas que Messi a la persona de atrás para reclamar un espacio vital que no podrá obtener.

Dice su solapín que trabaja en recursos humanos en una empresa extrahotelera. Algunos pasajeros, bajito, lo comentan. Extraña manera de lidiar con las personas para una especialista en el tema.

"Córranse que hay espacio atrá". Recojo mi bolso y mi sombrilla. Me muevo un poco y empeora mi situación. Justo detrás de mí, alguien con ínfulas de constructor: le encanta repellar. Aplico técnica de la jarra: una mano en la cintura, brazo en forma de agarradera, codo en modo arma punzante para repelir el asalto. Salgo victoriosa.

Tengo derecho a un asiento en la siguiente parada cuando sube una jovencita que se corre hasta el final. Y desde el principio de la guagua el chofer: ¡A ver, la que pasó sin pagar como perro por su casa! Y ella: Mire, más perro será usted, que mi mamá le pagó por las dos.

Arrancamos a lo “rápido y furioso” y es cuando el dadivoso se deja sentir. Subió con una latica de la cual brinda música a mansalva. Un trago amargo para todos los oídos. Operado del gusto como está, no le importa herir al tímpano ajeno.

La señora de al lado no se deja lastimar, que apague aquello que va en un espacio público. Y el a que no. Y ella a que sí. Y el a que no. Y la gente a que sí. Y como no funcionó por la buenas, pues a las malas. Ella le propina un sombrillazo, como si aquel fuera su nieto Juan me tiene sin cuidado.

Aunque inesperado, la gente apoya a la abuela improvisada y la educación más allá de la casa, más allá de la escuela, en plena Diana.

En eso te acuerdas de tu cartera. El bolsillo que está abierto. El teléfono que no está. Y tú que gritas: Chofer, no abras la puerta que me robaron el teléfono.
 
 
Rosana Rivero Ricardo
Author: Rosana Rivero Ricardo
Rosana Rivero Ricardo. Periodista 25 horas al día. Amante de las lenguas... extranjeras, por supuesto. Escribo de todo, porque “la cultura no tiene momento fijo
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Comentarios  

# Holguinero 12-12-2018 18:30
Estimada Roxana, no había reído tanto con una crónica así desde los tiempos de Zumbado. Felicidades, por hacer humor y crítica al mismo tiempo.
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# Rosana Rivero 18-12-2018 05:53
Hola. Muhas gracias por tu comentario. Somos cubanos, o sea, reímos hasta de nuestros porpios problemas. Saludos.
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# YML 14-12-2018 01:19
Gratificante leer crónicas como estas. Muchas felicidades por tan buen trabajo. En el próximo artículo también puedes reflejar como muchos ancianos, jóvenes y niños han sufrido lesiones porque la puerta de la Diana le ha partido un brazo o cualquier otro lugar del cuerpo.
Soy santiaguero y amante de las buenas crónicas.
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# Rosana Rivero 18-12-2018 05:55
Gracias por el elogio. Tendrá segunda parte esta crónica con su acertada sugerencia. Saludos.
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# EUDIS 16-12-2018 14:52
Estimada Roxana: muy buena cronica, felicidades, me rei cantidad, pero lo mas triste es que todo es tan real y muchas personas lo viven a diario, por ejemplo, yo, el jueves lo vivi, pues trabajo en el clinico, y cuando regresaba a casa, en vez de un omnibus diana, parecia que iba justo en el medio de la diana pero de una discoteca, pues iba un joven con una latica de esas, y aquel reggaeton insoportable y grosero afectaba a todos en la guagua y a el le daba lo mismo chicha que limonada como decia mi abuela. Ojala muchos tomaran conciencia de actos actos de indisciplina social que nos afectan a todos. Exitos en tu trabajo.
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# Rosana Rivero 18-12-2018 05:58
Hola EUDIS. En esa guagua faltaba la abuela con sombrilla que le diera una lección a ese "Juan me tiene sin cuidado". Gracias por el elogio y por lo que me deseas. Ah!! y cuídate en la Diana.
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# ada oliva escalona 17-12-2018 07:02
Roxana desde ee uu es las 6 am lista para partir al trabajo eres la Barbara me has echo el dia feliz en un pais que hasta la risa hay que pagarla y cuesta con tu anecdotas has echo a muchos felices quisiera uno seguir y seguir leyendo eres buenisima Barbara felicidades
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# Rosana Rivero 18-12-2018 06:01
Hola Ada. A su vez, tu comentario me ha hecho muy feliz. Gracias por seguir nuestro sitio digital. Espero que a através de mis letras pueda seguir haciéndote reír y GRATIAS!!! Saludos.
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# Rafael Liriano 17-12-2018 13:46
Buenas tardes: aunque soy de buen humor y estoy criticando la crónica en cuanto a lo humorístico. Si aprovecho para unir mi criterio a lo expuesto en el titular. Los ómnibus Diana tiene un diseño que impide que el servicio de transporte del holguinero de hoy cumpla con las espectativas diarias. Son muy pequeños, se les ha adicionado asientos en la parte trasera que impiden que en esta área los pasajeros puedan acomodarse correctamente. También impiden que las personas puedan trasladarse de la parte delantera hacia el final pues los pasillos son muy estrechos. Es por ello que muchos optan por quedarse en la parte delantera del ónmibus obstruyendo el paso de los de abajo. Resumiendo: Una Odisea!!!!
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# Rosana Rivero 19-12-2018 10:19
Gracias por su comentario que mucho enriquece nuestro trabajo. Saludos.
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# Ventura Carballido 20-12-2018 10:28
Me encanta este tipo de periodismo que resulta atractivo y a la vez muy educativo y valiente por parte de la autora. EL uso del sentido figurado resulta un estilo singular en cualquier comunicador que permite al lector descubrir las esencias y disfrutar del texto. Las Palmas para la joven periodista Rosana Rivero Ricardo.Gracias por redactar de esta forma y con un lnguaje fino denuncuar los malos haceres. Un abrazo
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