Luego de meses hasta años sin ver a la persona amada, al familiar, amigo o vecino resulta lógico querer ofrecer muestras de cariño desde la mano, el abrazo hasta el beso en la mejilla o la boca; sin embargo, estos tiempos de pandemia precisan, del que llega de lejos, esperar unos pocos días, para con toda confianza y seguridad mostrar toda la alegría por el reencuentro tras conocer que no va a trasmitir la COVID-19, enfermedad multisistémica, la cual puede llevar a la muerte y también a padecer secuelas.