heroesv1Fotos: Elder Leyva
Y se está quieto uno, así, sin respirar, pero el año termina de igual forma. Llega la gente, con su olor a carne asada y ron, y la fiesta termina por arrastrarte tras de sí. Unos y otros anuncian que el nuevo año es real, que te sorprendió sin ahorros, un poco más viejo, y que la cama es una vuelta de tu cuerpo tras otra al amanecer. "Te echamos de menos, mijo", y mandas el mensaje con la esperanza de que lo vea pronto y responda con esa risa de siempre, oculta en cada palabra. "Aquí estamos bien", escribes, aunque por dentro se te esté rompiendo la vida por su ausencia.

Read more Bajo el árbol de la familia