No importan los años transcurridos. La virilidad de este pueblo se agiganta ante el salvaje crimen, y permanece el dolor por la pérdida de tantos hijos. Nunca se hizo justicia con los autores de la voladura del avión cubano en Barbados el 6 de octubre de 1976; acto terrorista que costó la vida a 73 personas, entre ellos a la invicta delegación cubana de esgrima, que había ganado todos los oros en el Torneo Centroamericano efectuado en Venezuela y que incluía a 24 competidores; 16 de ellos no sobrepasaban los 20 años de edad, que vieron truncadas sus existencias, junto a entrenadores y directivos, ciudadanos guyaneses y norcoreanos, y la tripulación de la nave aérea.