Parecía reencontrar la saga de Harry Potter. Una novela análoga, pero con contexto y personajes distintitos. El argumento se centra en la lucha entre una niña y un malvado, que, para muchos, tampoco “puede nombrarse” (el destino). En la mitología griega, Moira era una personificación de lo que hila la hebra de la vida. Así que esta es una escena del enfrentamiento entre Eloísa y la Moira que mató a sus padres. Una batalla incesante donde los “conjuros” son juramentos a sí misma; la fantasía, el tren para viajar entre parpadeos; la magia, saber moldearse.