Garantizado servicio de agua a la población holguinera
- Por Maribel Flamand Sánchez
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Para que el agua llegue a nuestros hogares es necesario bombearla, operación requerida de combustible. Las plantas potabilizadoras, esas moles de hierro y “piscinas” inmensas que proporcionan al líquido las condiciones óptimas para el consumo, también necesitan de carburante para su funcionamiento.
Sin embargo, a pesar del arreciamiento del bloqueo de Estados Unidos, que obstaculiza la llegada a Cuba del hidrocarburo preciso para su normal funcionamiento, son tangibles los esfuerzos gubernamentales por disminuir el impacto negativo de esa política nefasta al priorizar servicios vitales como la distribución de agua a la población.
Eudelio Ricardo Mondéjar, delegado de Recursos Hidráulicos en la provincia de Holguín, informó a la prensa que la primera decisión fue no afectar el servicio eléctrico en las instalaciones dedicadas al bombeo y tratamiento del agua, así como garantizar el combustible para el abastecimiento de los materiales necesarios para su potabilización.
El directivo explicó otras medidas para ahorrar energía sin afectar el servicio básico del sector, como la paralización del trasvase Colorado-Naranjo utilizado para recargar los sistemas de abastecimiento a la cabecera del municipio de Rafael Freyre y al Polo Turístico, lo cual solo disminuye la cobertura de agua de esa fuente.
Los trasvases Nipe-Gibara y Cauto-Güirabo empleados para compensar las entregas a las presas Gibara y Güirabo reducen el nivel de actividad.
En el caso de la presa Gibara, que trabajaba con tres equipos de bombeo,se redujo a uno, y Güirabo que empleaba dos, ahora utiliza uno, estrategia que disminuye las coberturas de las presas, pero no paraliza el servicio.
A la Fábrica de Tuberías Plásticas de Alta Densidad (Holplast), de fabricación continua, se le inhabilitó la tercera línea de producción que es la más grande y de mayor consumo de energía. De igual forma se paralizaron las inversiones hidráulicas, que se ejecutan en Moa y El Ramón de Antilla.
El directivo abundó en que entre las afectaciones que se producen por roturas en la actividad electromecánica, se atienden con mayor prontitud en los lugares con mayor cantidad de población afectada.
El abastecimiento de agua en pipa también experimenta limitaciones pues el sistema trabaja sólo con el 35 por ciento del combustible habitual, lo cual no permite asegurar los 50 litros por personas ni la frecuencia con que habitualmente se hace, por tanto no hay otra alternativa, que racionalizar el uso del vital líquido.
La actividad de mantenimiento, que agrupa acciones como la limpieza de fosas, se ralentiza al concentrarse el escaso combustible asignado en las áreas de salud con la peor situación higiénica y epidemiológica. Para el empleo de los grupos electrógenos también se implementan restricciones.