“La diabetes no se cura, solo se controla, pero se puede prevenir”, este explícito mensaje con gran carga de advertencia lo recordé durante el Día 14, dedicado, mundialmente, a concientizar sobre esta enfermedad crónica metabólica, cuya incidencia en las Américas sobrepasa los 62 millones de personas que padecen la del tipo 2, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.