Decoro y mejoramiento humano

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La historia la cuenta este lector y merece amplificarse por los valores intrínsecos y, el requerimiento, de extenderlo en nuestra sociedad tan necesitada de gestos nobles.
 
Fue un miércoles en el mercado de Los chinos, compró mangos, pasticas de maní y una botella de puré de ajíes. Echó en una jaba lo adquirido, pero dejó sobre el mostrador el puré. Cuando llegó a la casa fue que se dio cuenta, pero no tuvo tiempo de volver.

A la semana regresó al lugar y sin mucha esperanza de recuperar lo perdido, fue al mismo mostrador, y de inmediato, para su sorpresa le dijeron: “Aquí está su botella”.

El quiere reconocer la responsabilidad de Hurtado, quien expende en un espacio del mercado de Los Chinos, en la ciudad de Holguín, productos pertenecientes a la Cooperativa de Créditos y Servicio Fortalecida Wárter Mulet Pupo, de Antonio Maceo, municipio de Cacocum.

Es muy importante obtener la confianza del pueblo. La credibilidad se gana con una conducta como esa, desinteresada y solidaria. Algunos expedidores piensan que con el hurto, fraude y la trampa adquieren ganancias, pueden, tal vez, obtenerlas un día, pero la gente no es boba y enseguida los caracterizan como timadores.

“Ahí ni te arrimes si no quieres ser estafado”, dicen las masas a manera de alerta y todos sabemos que coger la fama de truhanes no se deshace muy fácil. Debemos saber diferenciar el engaño de la vergüenza y nunca meter en un mismo saco a todos los proveedores.

Hay personas entre los vendedores a la caza de las oportunidades, que lo mismo manipulan pesas o expiden de menos, incapaces de ponerse en los zapatos del otro, lo de ellos es tener ganancia a cualquier precio.

En cambio, existen gentes decentes, fraternas y virtuosas entre los que ofertan mercancías, las cuales con su amabilidad y respeto se ganan a la clientela. Sobresalen por sus maneras honestas de actuar.

Es una forma poco digna de obrar querer aumentar su dinero a costa del maltrato a los demás ciudadanos. Los marrulleros reciben tarde o temprano las consecuencias de sus pillerías.

Los nobles tienen, desde ya, la admiración de quienes no han renunciado a esas maneras hermosas y honradas con el prójimo. Este es un llamado al decoro, la honorabilidad y el mejoramiento humano.
Author: Hilda Pupo Salazar
Periodista especializada en temas de educación y valores. Autora de las columnas Página 8 y Trincheras de ideas.
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Comentarios  

# Ventura Carballido Pupo 13-08-2018 18:13
Estimada Hilda Pupo Salazar; por suerte, --por así usar esa frase--, no todos son deshonestos. En nuestra sociedad por todo lo que conocemos y ha sido denunciado, se han producido y persisten aún, facetas de comportamiento que rompe la normalidad y la estabilidad de la vida colectiva; esta es nuestra realidad de hoy llena de un ambiente pletórico de convulsiones y de conflictos, por la presencia de aprovechados, picaros, informales, violadores de elementales normas de conductas, irrespetuosos, y que decir corruptos, que nos dan un aval desfavorable.
Pero comparto plenamente con usted: ‘’es muy importante obtener la confianza del pueblo. La credibilidad se gana con una conducta como esa, desinteresada y solidaria. Algunos expedidores piensan que, con el hurto, fraude y la trampa adquieren ganancias, pueden, tal vez, obtenerlas un día, pero la gente no es boba y enseguida los caracterizan como timadores’’.
Sepa usted que tenemos que trabajar duro para revertir tantos males. Bebidas alcohólicas ‘’bautizadas’’ con agua; frutas y viandas que se precipita su maduración con la aplicación de sustancias químicas, que además de afectar la calidad del producto, son nocivas a la salud humana; incumplimiento de las cartas técnicas en cuanto al gramaje de productos alimenticios como la carne, el queso, el Jamón en una cifra considerable de restaurantes y cafeterías; granos que intencionalmente se agrega piedras y otras sociedades para aumentar el peso; bolsos de pollo de las tiendas recaudadoras de divisas que intencionalmente se abren y se sacan postas; bolas de helados reducidas intencionalmente; falta de gramaje y ausencia de materias primas al pan nuestro de cada día; y todo tipo de soborno que se estimula para poder lograr trámites y servicios; y más, y más y más.
Sin embargo, --como colofón de mi comentario--, comparto con usted el contenido de estos tres párrafos narrados por usted en este valioso trabajo periodístico:
‘’En cambio, existen gentes decentes, fraternas y virtuosas entre los que ofertan mercancías, las cuales con su amabilidad y respeto se ganan a la clientela. Sobresalen por sus maneras honestas de actuar’’.

‘’Es una forma poco digna de obrar querer aumentar su dinero a costa del maltrato a los demás ciudadanos. Los marrulleros reciben tarde o temprano las consecuencias de sus pillerías.’’

‘’Los nobles tienen, desde ya, la admiración de quienes no han renunciado a esas maneras hermosas y honradas con el prójimo. Este es un llamado al decoro, la honorabilidad y el mejoramiento humano.’’
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