“Oiga, no orine en ese lugar. Sí, tú mismo, todo los días te veo en el rinconcito. No me vaya a decir que es la cerveza, que se te sale el chorro y que no aguantas más. Camine unos metros, allí hay un baño público. Sí, frente a la Plaza de la Marqueta. Te puedes hasta duchar. Vaya, está super limpio. Pero no me ensucie más la ciudad, mijito”, le dice la señora al mulato.