Telecomunicaciones con energía solar
- Por Yanela Ruiz González
- Hits: 225
Fotos: Eddy de la Pera
En una apuesta por la energía renovable para mejorar los servicios, la Dirección Territorial de Etecsa en la provincia de Holguín trabaja en la instalación de pequeños, pero vitales sistemas fotovoltaicos que, conectados a radiobases y gabinetes de telecomunicaciones, buscan mantener viva la señal de teléfonos y la conectividad en medio de la crisis energética que atraviesa el país.
“Debido a la carencia de combustible para la generación de electricidad, estos sistemas fotovoltaicos hoy cobran gran importancia, ya que gracias a ellos podemos dar el respaldo energético a los servicios de telecomunicaciones”, reconoció Alexis Ávila Miranda, jefe del grupo de instalación del Departamento de Inversiones, de la Dirección Territorial de ETECSA en Holguín.
Con ese fin, bajo el intenso sol, operarios y técnicos ajustan tornillos, manipulan los gabinetes, ultiman los detalles en la configuración y puesta en servicio de módulos de paneles solares de 7.2 kw en las alturas de la sede de la Dirección provincial de los CDR, lo que permitirá dar energía a la radiobase ubicada allí, que soporta la telefonía celular, una de las favorecidas con este proyecto.

Mientras esto ocurre, Alexis comenta que, a través de donaciones, la dirección territorial de Etecsa adquirió 31 sistemas fotovoltaicos, que por sus características todos serán instalados para dar soporte a los servicios de telefonía móvil.
“Comenzamos en el municipio de Holguín, donde ya tenemos 18 sitios con todo el equipamiento instalado y seis de ellos se encuentran en funcionamiento. Es importante aclarar que estos últimos todavía están en fase de ajustes y pruebas para lograr el máximo rendimiento, tanto de los sistemas como de los servicios”, significó Ávila Miranda.
El plan es completar la instalación, configuración y puesta en servicio de los 22 sistemas previstos para la cabecera provincial y se preparan para luego extender la iniciativa a otros municipios: Antilla, Cueto (uno cada uno), Mayarí (3) y Moa (4).
Tres etapas, un mismo objetivo

El proyecto no es nuevo, sino que responde a una estrategia escalonada. En un primer momento se instalaron siete sistemas de 2 kW de potencia, donados a través de la Unión Eléctrica (UNE), que por sus características fueron destinados a garantizar los gabinetes de telefonía fija, cuatro en repartos de la ciudad cabecera, dos en Mayarí y uno en Moa. Esa acción inicial benefició a más de 5 mil clientes de telefonía fija y a unos 800 servicios de Nauta Hogar y conectividad a empresas.
Ahora, en una segunda fase, se trabaja en la instalación de los sistemas de 3.6 y 7.2 kW en radiobases que soportan el servicio de telefonía móvil. En sitios como la sede de la ECOI #9, el Policlínico Alcides Pino y la Fábrica de Tabaco ya se opera en la puesta en marcha.
Una tercera etapa, ya en proyección, busca llevar el respaldo energético a los centros de telecomunicaciones de las cabeceras municipales para asegurar la telefonía fija, móvil y la conectividad.
Respaldo, no una solución definitiva

Ávila Miranda fue claro en señalar que, al menos en esta fase inicial, no está previsto que los sistemas operen las 24 horas del día con este soporte, pues depende del sol, el resto del tiempo operarán con las baterías instaladas y lo que les aporte el Sistema Electroenergético Nacional.
“El tiempo de funcionamiento dependerá del rendimiento de las baterías (que en estado óptimo pueden operar de 3 a 4 horas) y de la demanda de los usuarios, ya que a mayor tráfico, mayor consumo”, señaló.
Sin embargo, el funcionario destacó que los sistemas son escalables: “Significa que lo instalado hoy no es lo definitivo y lo final. Se puede tener la posibilidad de luego ampliarlo a medida que veamos cuál es la necesidad según el consumo de cada sitio. Por eso se están haciendo todos los ajustes para ver cómo se comportan los servicios de acuerdo con el tráfico, el número de clientes conectados y el consumo. Y se van a ir desplazando los servicios en horarios para lograr que las radiobases se mantengan la mayor cantidad de tiempo encendidas y con los servicios activos.
Distribución estratégica y protección

La selección de los sitios no fue aleatoria. Se priorizaron aquellos donde existía el equipamiento específico para estos sistemas, concentrando la mayoría en el municipio de Holguín.
“Se hizo un análisis de dónde teníamos ese equipamiento que nos pudieran dar vitalidad a los servicios y de acuerdo con el tráfico se trató de distribuir”, explicó el jefe de inversiones.

En cuanto a la seguridad de los equipos, un tema sensible ante el vandalismo reportado en otras instalaciones, Ávila Miranda señaló que las radiobases se ubican, por lo general, en entidades estatales, como escuelas o instituciones, con las que se han firmado convenios de colaboración.
“De conjunto con esas instituciones y con el apoyo también del gobierno, tratamos de crear todo lo necesario en los lugares para la protección de estos sistemas”, afirmó, aunque reconoció que “nos han depredado en algunos lugares”.
El futuro: más paneles y menos combustible

La instalación de estos 31 sistemas es solo el comienzo. Ya están en proceso los trámites para la adquisición de nuevos equipamientos, confirmó Ávila Miranda, quien añadió que, cuando lleguen, se determinará en qué sitios conviene instalarlos para dar un mejor soporte al equipamiento.
“Vale destacar que en este proceso, hemos contado con el apoyo de población, entidades y Formas de Gestión No Estatal. La instalación de estos sistemas fotovoltaicos depende de la disponibilidad de proveedores y el espacio físico que permita el montaje de paneles”, agregó Iliana Fernández, especialista en Comunicación de la entidad.
Mientras el país busca alternativas al déficit de combustible, el sol se convierte en un aliado indispensable. La apuesta de ETECSA en Holguín demuestra que, aunque los paneles no sean la solución mágica, son una pieza clave en el rompecabezas de la supervivencia tecnológica en Cuba. La señal, al menos por ahora, dependerá en buena medida de la luz del día.
