En sus 48 años de trabajo ha salvado miles de vida y mejorado la calidad de vida a cientos de pacientes. Con él dio inicio una nueva y fructífera época en la atención médica pediátrica en Holguín. Precisamente, fue el 10 de octubre de 1971 cuando se inauguró el hospital pediátrico Octavio de la Concepción de la Pedraja, el más grande de su tipo en Cuba por su área física, número de camas y cantidad de servicios.