El "Lenin" fue y es un símbolo
- Por Lourdes Pichs Rodríguez
- Hits: 378
El origen del hospital Lenin tiene una consolidación no solo científico técnica, sino política, ese es el gran rol de esta institución, monumento a la solidaridad entre Cuba y la otrora Unión Soviética.
Así, en pocas palabras resume el significado del primer hospital inaugurado por la Revolución, en el oriente cubano, el profesor de profesores Pedro Martínez Mahíquez, uno de los fundadores de ese centro, que este 7 de noviembre arriba a su aniversario 61.
Èl, de los primeros médicos graduados después de 1959, en la única escuela de Medicina del país hasta ese momento, también estuvo en el multitudinario acto en el cual el Comandante en Jefe Fidel dejó oficialmente inaugurado el "Lenin", y de los que subiera el Pico Turquino con el Líder de la Revolución para recibir su título en nombre de 1965.
Al encuentro del doctor fuimos por sugerencia de la también fundadora del hospital, la Héroe del Trabajo de la República de Cuba Pura Avilés Cruz, quien sin ninguna duda dijo: "Búscalo, que él está muy claro en fechas y nombres. Pedrito es mi hermano", dijo ella y así lo hicimos.
Pura no se equivocó. Al doctor Mahíquez le brotan a borbotones las historias de la medicina revolucionaria de esta parte del país, de las más críticas en ese período. Ante todo recordó, lo afirmado por la doctora con anterioridad: "El holguinero contaba solo con el Hospital Civil, con unas pocas camas donde laboraba un reducido grupo de médicos y personal de enfermería sin mucha preparación. Es verdad que habían varias consultas y clínicas privadas, pero allí no podían ir muchos".
La decana de la anesteseología en la provincia lo expresó con toda propiedad, pues una vez titulada en Medicina, en 1964, vino para el Hospital Civil, donde ya se preparaban determinadas condiciones materiales para la nueva instalación sanitaria.
De estos detalles comienza a rememorar el ginecobstetra desde una butaca de la sala de su apartamento en el Edificio 12 Plantas. Habla de manera pausada y, de vez en vez, consulta algunas anotaciones hechas para la ocasión.
El profesor Mahíquez, ante todo afirma que "el hospital Lenin es un hecho trascendente de la Salud Pública en el país, primero por lo que significó su apertura en esta parte del oriente cubano, eso muchas veces lo ha reconocido el propio doctor José Ramón Machado Ventura".
"A él le asignan la misión de ir al frente de una delegacion cubana a la URSS, para tratar de buscar recursos, apoyo, etcétera y fue atendido por el viceministro de Salud Pública de ese país y en ese encuentro en conversación sobre las necesidades más sentidas de la Isla caribeña planteó que la mejor ayuda era crear una institución y sobre todo en el oriente del país".
"Machado describió a su interlocutor el desastroso panorama de la atención médica y hospitalaria de esta parte de Cuba y así es cómo surge la idea y se gesta la construcción de este centro, símbolo no solo de la amistad cubano soviética, sino de la ciencia y de la medicina socialista.
"La obra, iniciada a principios de los '60, hubo que pararla unos cuatro meses tras el ciclón Flora , porque sirvió de albergue a damnificados de ese fenómeno natural, que tanto daño ocasionó en Oriente".
Explica que tras la terminación del imponente edificio y luego de su apertura, él llega al hospital general Vladimir Ilich Lenin a principios de enero de 1966 a cumplir el posgraduado, serían dos años, porque sus planes eran regresar a La Habana a realizar la especialidad de Ginecobstetricia, pero decisiones de la Dirección de Salud de la región de Holguín darían otros rumbos a sus proyectos profesionales.
"Participamos en el acondicionamiento del centro y poco a poco fue cobrando vida. El 25 de enero la mayoría de las especialidades habían ido ocupando sus locales y comenzarían a conformar su estructura funcional para ese mes, es decir, en los primeros tiempos ya se fue organizando desde el punto de vista asistencial y administrativo.
"Por mi parte, ya terminado mi postgraduado a finales del año 1967, hice las maletas y fui hasta oficina del director de Salud Pública y le digo, bueno yo cumplí ya me voy para La Habana, por lo que vengo a buscar la liberación. El doctor Luis Mario Cruz Cruz asintió en ese momento, pero enseguida me manda a buscar con carácter urgente con un funcionario del Ministerio de Salud Pública, que atendía docencia, que estaba acá, porque la puesta en marcha de este centro era fiscalizada muy puntualmente desde el más alto nivel.
"Entro a oficina y pregunto: ¿cuál es el problema?, Cruz Cruz me mira fijamente y contesta rápido, que yo tenía experiencia docente desde La Habana (había venido con categoría de Instructor), y ante el traslado inminente hacia Holguín de alumnos de los últimos años de la escuela de Medicina de Santiago, 'necesitamos, te pedimos te quedes un año más para que nos ayudes en la docencia en el hospital, donde iniciará con estos jóvenes'".
El doctor recuerda que fueron momentos muy tensos, porque él se impuso y refutó esa idea, pues "quiero hacer la especialidad y me voy para La Habana", a lo cual le insisten con la noticia que de la capital comenzarían a venir muchos de los profesores que él había tenido en el "Calixto García" y podría hacer aquí mismo la especialidad.
"Así fue en realidad, porque vinieron los más importantes e ilustres profesores, entre ellos el doctor Celestino Álvarez Lajonchere, jefe nacional de la especialidad y otros tantos destacados ginecobstetras cubanos llegaron, lo cual me permitió titularme desde el propio hospital Lenin.
"También otros jefes de especialidades médicas estuvieron en el "Lenin" en los primeros años".
El doctor retoma los recuerdos de cómo fueron los inicios de este Gigante de la Salud holguinera con el reconocimiento a la ayuda soviética. "Para mí, entre los hechos más interesantes de esta etapa fundacional del hospital, específicamente, de sus primeros 10 años fue la ayuda internacionalista de los excelentes doctores en ciencia, especialistas y técinos soviéticos, que apoyaron todas las especialidades; fueron más de 50 profesionales altamente calificados los que rotaron por la joven institución. Nos asesoraron, trabajaron codo a codo con los cubanos; publicaron, investigaron, innovaron y dejaron técnicas muy novedosas.
"No hay dudas que su presencia entre nosotros resultó decisiva, porque ellos, además de equipar la institución contribuyeron a la formación del recurso humano, porque no puede olvidarse el nivel científico que traían y acá apenas comenzábamos.
"Es decir, la práctica era intensiva. Teníamos un hospital prácticamente para nosotros, para trabajar y trabajar bastante, no olvidar la novedad de un hospital recién estrenado a disposición de un pueblo que había carecido hasta entonces de una asistencia medica gratuita y universal.
"Por esa demanda creciente y estar en formación el recurso humano hacíamos guardia de 24 horas hasta dos y tres veces a la semana. Así que todo eso conformó una formación, un grupo de formación de algunos paramédicos y de esos médicos después como especialistas y esos después como dirigentes, por eso siempre enaltecemos el desempeño tan importante de este hospital en la Salud Pública en la provincia y que hoy mantiene, pues por este edificio inició todo lo relacionado con la medicina revolucionaria", explica.
El especialista en Ginecobstetricia atesora una abultada historia como médico, profesor , investigador, internacionalista hasta dirigente político y administrativo, de ellas muchas vinculadas al hospital Lenin, donde después de llevar de la mano la docencia y otras múltiples responsabilidades fungió como director general entre 1974 y 1976, precisamente cuando era notoria la presencia de destacados médicos soviéticos y eran constantes las visitas de altos dirigentes de varios países del campo socialista.
Hoy, al cabo de 61 años, el doctor Mahíquez sigue apegado al "Lenin" como el día que, por primera vez, traspasó la puerta amplia del vestíbulo principal, con la curiosidad del recién graduado de la carrera de Medicina, que emprende con ansias un largo camino por y para la vida de sus pacientes.