Con demasiada frecuencia la vida imita a la ficción y encontramos divertimento en comparar artísticas recreaciones con sucesos cotidianos, reales, íntimos.
Fuentes aseguran que en su origen los aniversarios valieron únicamente para recordar a los mártires y luego se generalizaron para celebrar toda clase de remembranza, especialmente los acontecimientos gloriosos.
La casa, desde afuera, parece mucho más grande. O uno lo imagina. Un lugar así, donde nació la historia, debe ser muy amplio. El selfie de rigor con la fachada de fondo. Es amarilla y azul.
Kant planteó una buena receta para descubrir la objetividad en el bien y el mal a finales del siglo XVIII. El importante filósofo propuso medir si una conducta era buena o mala en base a si era universalizable.