Esperé a votar para escribir esto. Marqué sí, obviamente, porque creo en mi País, y en el futuro, creo en lo que veo, en lo que pude sentir con mi cruz, con mi voz presente. Creo en el cambio.
La vieja foto en blanco y negro de mi padre, con micrófono en la mano hablándole a un grupo de personas, hizo que ese momento volviera a revivirlo como si fuese ahora mismo, a pesar de haber transcurrido más de 43 años de esa instantánea.
Tengo 23 años y la manía de verlo todo con ojos de periodista recién graduada, de manera que todo me parece nuevo, demasiado hermoso o irremediablemente terrible. Mi mayor placer es el descubrimiento e intento, cada día, actuar según el principio de la utilidad de la virtud.
Bastan unas simples preguntas en busca de razones que justifiquen aprobar la constitución de la República de Cuba, este 24 de febrero, fecha tan histórica para la Patria.