Vivencia oblicua para conjurar a Lezama

  • Por Liset Prego Díaz
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José Lezama Lima puede resucitar un día de estos en un pasillo cualquiera de la Universidad de Holguín (UHo). Pero late como un animal pensante y mítico que pone sus esencias en un encuentro diseñado para el homenaje y el profundo intercambio sobre procesos, figuras, hechos de la cultura cubana, otra vez experimentando una Vivencia Oblicua, organizada por la carrera Gestión Sociocultural para el Desarrollo.

El amor en los tiempos del zika

  • Por Yenny Torres
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Porque lo sufrí en carne propia, doy fe de que cosas muy pequeñas pueden separar historias de amor muy grandes. Por pesar tanto, el sentimiento no es capaz de impedir alejarse y aunque ambos sufran no queda otra alternativa, pues es más “saludable” para la relación. Tanto es así que lo que parecía no lograr ni la ruptura del cordón umbilical, fue pan comido para un simple, diminuto y flacucho mosquito.
 

Nuestra historia, como un pan de cada día

  • Por Calixto González Betancourt
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Aquel niño se encogió de hombros y no pronunció ninguna palabra, cuando le pregunté sobre el nombre que llevaba su instalación deportiva. Una jovencita atleta se acercó e insistí con ella: ¿de quién se trata la personalidad que identifica a este lugar? Silencio como respuesta. ¿Un mártir? ¿Fue un deportista destacado?, seguí inquiriendo, nadie contestó.

Tejiendo las redes de una ley de pesca

  • Por Liset Prego Díaz
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En un pueblo de pescadores el mar lo es todo, paisaje, espacio vital, sustento, miedo de la furia salada entrando en los dominios de la tierra. Cuando los peces, moneda de cambio y centro de todo, comienzan a escasear, el sentido de la vida cotidiana se trastoca y parecen más cercanos los anuncios, apocalípticos a veces, de la pérdida de la biota y cuánto ha cambiado el planeta en las últimas décadas.

El legado de Vilma

  • Por Luly Legrá Pichs
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La tinta ya está demasiado clara. Han pasado 58 años; sin embargo, con un poco de esfuerzo se lee en el pie de firma del pequeño carné número 25209: Vilma Espín de Castro, para confirmar así el ingreso de su dueña al mayor legado de esa cubana imprescindible:la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).