Investigador sin límites
- Por Lourdes Pichs Rodríguez
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Él es quien se titulara como el primer Doctor en Ciencias de la Imagenología de la provincia y Profesor Titular de esta especialidad en el territorio durante 2023 y hoy con 37 años de edad es, además, especialista de 1er y 2do grados en Medicina General Integral, Máster en Educación Virtual y miembro del Consejo Mundial de Académicos, logros materializados desde donde labora: el hospital clínico quirúrgico Lucía Íñiguez Landín, de Holguín.
Hay trayectorias que se construyen a partir de grandes momentos. Otras se van formando casi silenciosamente, entre horas de estudio, pacientes, investigaciones, aulas y la voluntad de seguir aprendiendo, la de José Cabrales Fuentes pertenece, quizá, a esta segunda forma de entender la profesión.
En esta semana otro éxito se suma al haber del sangermanense, la recertificación Médica en Radiología y Diagnóstico por Imágenes, "proceso periódico mediante el cual los pares evalúan y revalidan la formación, actualización y ejercicio profesional del especialista, otorgando un aval por cinco años".
"Con gratitud recibo esta nueva recertificación, avalada por el Sistema Integrado de Radiología para la certificación y Acreditación Ibero-americana (SIRCAI–CIR), que acredita la continuidad de mi ejercicio como especialista e incorporación entre los profesionales reconocidos como Especialistas de Excelencia en Iberoamérica.
"Un reconocimiento que, más que cerrar un ciclo, renueva el compromiso de seguir estudiando, creciendo y aportando a la Radiologia", así escribió en su perfil de Facebook.
La buena nueva compartida por el joven investigador no podía pasar por alto y fue lo que propició esta conversación desde la distancia, porque el doctor estará hasta noviembre en Portugal, exactamente en el Hospital Universidad de Coimbra.
Para nada fue difícil conocer detalles de su labor y aspiraciones, pues como mismo es dado a la investigación, así es con el manejo de la palabra. La amabilidad es otro de sus dones y con ella por delante accedió a responder cada pregunta. No nos atrevimos a suprimir nada de sus respuestas, que revelan en vista, una cronología elocuente del andar de este investigador.
En primer lugar estuvo la formación y la especialización; después la investigación y los reconocimientos obtenidos desde una edad temprana; luego la condición de primer Doctor en Ciencias de la Imagenología y primer Profesor Titular de la especialidad en Holguín; más tarde, el signo radiológico asociado a su nombre; en 2025, la certificación DIAR frente a pares iberoamericanos; en 2026, la recertificación; y, paralelamente, una nueva etapa internacional de formación en Coimbra, alta y creciente responsabilidad académica.
"En Holguín comenzó todo. Nací en la provincia, soy del municipio de Urbano Noris, un lugar que forma parte esencial de mis raíces y de la persona que soy hoy. Estudié Medicina en la Universidad de Ciencias Médicas (UCMHo), donde también he desarrollado buena parte de mi trayectoria profesional y académica".
Siendo todavía muy joven su trabajo científico comenzó a rendir frutos: fue distinguido como Mejor Joven Investigador de Cuba en el área de Medicina, en 2022, y obtuvo, con menos de 35 años, múltiples reconocimientos del CITMA, vinculados a su actividad científica y presencia en escenarios internacionales, como colaborador de brigadas medicas cubanas en Venezuela y Cabo Verde; sin embargo, más que una colección de distinciones, aquella etapa fue definiendo una manera de entender la Imagenología, como especialidad en la que asistir, investigar y enseñar podían formar parte de un mismo camino.
Afirma que con el tiempo, en esa búsqueda encontró una expresión particularmente simbólica. "Para muchos radiólogos existe un sueño que va más allá de publicar un artículo: conseguir que una observación propia llegue a convertirse en conocimiento reconocido dentro de la especialidad".
En su caso particular, ese momento llegó con la "Investigación de la estría transmural de Cabrales" , un signo radiológico que lleva su nombre y que representa la transformación de una observación nacida en la práctica clínica en una contribución científica con proyección más allá del ámbito local.
Posteriormente, llegó otro desafío para este acucioso médico. En 2025 obtuvo el Diploma Ibero-Americano de Radiología (DIAR), certificación de excelencia en la especialidad que se obtiene mediante evaluación frente a pares de Iberoamérica.
El DIAR es otorgado en el marco del Sistema Integrado de Radiología para la Certificación y Acreditación Ibero-Americano (SIRCAI), órgano del Colegio Interamericano de Radiología (CIR). El propio SIRCAI establece que estos procesos buscan evaluar y certificar la formación profesional de los radiólogos iberoamericanos y que el DIAR constituye una instancia de certificación de excelencia en la especialidad.
"Ese diploma, con una vigencia de cinco años, no cerraba una etapa. Más bien comenzaba otra, porque certificar una preparación profesional en un momento determinado es una cosa; mantenerla actualizada con el paso del tiempo, es otra", aclara.
Precisamente, esa continuidad es la que da sentido a la recertificación obtenida ahora, en 2026, nuevamente dentro del SIRCAI, como reconocimiento de una trayectoria profesional que ha continuado desarrollándose después de aquella primera certificación. El sistema contempla la recertificación como un proceso periódico orientado a acreditar conocimientos y destrezas actualizadas, mediante elementos de educación continua, investigación, publicaciones y docencia.
Entre ambos momentos, el DIAR de 2025 y la recertificación de 2026 hay, por tanto, mucho más que una fecha en un diploma. "Ahí están años de actividad asistencial, investigación, publicaciones, formación de especialistas y trabajo académico. La nueva certificación puede entenderse así como una constatación de continuidad: la trayectoria que fue evaluada en 2025 y siguió creciendo. Hoy vuelve a ser reconocida".
Entiende que mientras esa etapa se consolidaba, apareció una nueva oportunidad para volver a empezar desde el aprendizaje. Entre numerosos aspirantes, Cabrales Fuentes fue seleccionado para una beca ELAR en Radiología, que lo lleva a Coimbra, Portugal, para realizar una estancia de subespecialización y continuar su preparación en áreas como la tomografía, la resonancia magnética de tórax y abdomen y el intervencionismo. Es una circunstancia que encierra cierta paradoja: mientras recibe un nuevo reconocimiento internacional, vuelve a colocarse en el lugar del estudiante.
Así lo asume él, porque quizá ahí se encuentre una de las claves de toda esta historia de estudios, consagración, amor a la profesión, labor investigativa, "porque los reconocimientos científicos y profesionales han ido acompañados de una responsabilidad cada vez mayor en la formación de otros".
Actualmente, Cabrales dirige la Maestría en Diagnóstico por Imágenes Médicas, una propuesta de formación de posgrado que marca un espacio singular dentro del país, y se desempeña como coordinador académico de la especialidad de Imagenología en la provincia de Holguín.
"El conocimiento que durante años fui adquiriendo deja así de pertenecer solamente a mi propia trayectoria y pasa a formar parte de la formación de nuevas generaciones", afirma.
Por todo esto, no hay dudas, que su trayectoria en la que cada logro ha terminado planteando una exigencia nueva, su línea de acción ha sido y será: investigar, después de ser reconocido; enseñar, luego de aprender y volver a estudiar, seguidamente, obtener una certificación.
Quizá por eso la recertificación de 2026 tenga un significado que va más allá del diploma. No representa el final del camino, sino la confirmación de que el camino continúa, pues cuando la excelencia depende de una evaluación entre pares, puede quedar expresada en un certificado. Pero cuando se mantiene durante los años, en la investigación, en la docencia, en la práctica médica y en la voluntad de seguir aprendiendo, comienza a convertirse en algo diferente.
Pero la vida de este joven científico no ha sido solo estudiar, investigar, enseñar y aunque gran parte de sus años han transcurrido entre hospitales, aulas, investigaciones y proyectos, existe un espacio que le da sentido a todo lo demás: "Tengo una hermosa familia junto a mi esposa (Susana) y mi hijo ( Alain), y, actualmente, esperamos con mucha ilusión la llegada de nuestra niña (Alma) . Esa dimensión personal también me recuerda que detrás de cada proyecto, cada paciente y cada esfuerzo académico hay algo esencial: trabajar por un futuro mejor para las nuevas generaciones".
No hay dudas que la solidez académica de Cabrales seguirá floreciendo por el bien de pacientes y la formación de nuevos especialistas.