/   ISSN 1607-6389
Actualizado: Jue, 19 Ene 2017 - 12:23

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Suicidios por discriminación: situaciones evitables (+ Video)

suicidio.jpgEl suicidio es la solución más recurrida por jóvenes discriminados. Ante el maltrato de familiares, fuertes críticas sociales y acoso escolar hay quienes deciden ponerle fin a su vida.

La discriminación por orientación sexual e identidad de género es una causa de suicidio, principalmente, en edades tempranas. El abandono familiar, la expulsión de las casas, la violencia física y psicológica son acciones comunes que se generan en nuestras sociedades como forma de “combatir la proliferación de homosexuales” y conservar las “buenas costumbres”.

Quizá pocos han reparado en los daños psicológicos, que causan palabras punzantes. “Te prefiero muerto antes que marica”, le gritaba a viva voz un padre a su hijo, que tuvo que abandonar su casa “porque si no se daba candela”, me cuenta.

Aunque el tema es invisible ante los medios y las causas muchas veces desconocidas, hemos comprobado que son más comunes de lo que pensábamos. Pregunté a algunos jóvenes y curiosamente había un caso reciente.

Andrea era una adolescente holguinera. Desde hace años descubrió que era lesbiana y asumió su derecho a vivir plenamente su sexualidad. Dice una de sus amigas, que desde ese momento solo recibió violencia en el seno familiar. “La situación se puso tan fea que tuvo que irse de la casa”, cuenta la joven melancólica y remata: “no aguantó la vida que llevaba y se tiró de un cuarto piso”.

Estos casos, desgraciadamente, también abundan en el mundo. En las redes sociales, encontramos varios reportes, medianamente documentados. En especial uno que conmovió a la sociedad norteamericana y hasta a la cantante Lady Gaga. Jamey Rodemeyer fue un norteamericano que tenía solo once años cuando decidió partir hacia un lugar desconocido cuya promesa de beneficio era: “todo mejorará”.

Cuentan sus allegados que inicialmente era muy comunicativo, “pero luego prefirió mantenerse hermético. Les decía que se sentía bien y que todo estaba bajo control.
Mientras tanto, sus videos y confesiones a través de la red, mostraban la verdadera situación en la que se encontraba”. Rodemeyer pedía ayuda, se preguntaba por qué nadie lo escuchaba y aconsejaba a quienes estaban en situaciones similares: “Nunca dejen de creer en ustedes. Mantengan la cabeza en alto y llegarán lejos”.

En su último mensaje socializado a través de youtube hacía explícita su despedida. Narró cómo primeramente sentía que era bisexual, de la burla por solo tener y relacionarse con amigas, y las groserías que le gritaban en los pasillos de la escuela. Hizo énfasis en la falta de apoyo familiar y en sus palabras proyectó soledad, depresión, infelicidad…

Diversos sitios de Internet resaltan, que a pesar de su juventud Jamey fue capaz de hacer una fuerte campaña de activismo por los derechos LGBT y en contra del bullying o acoso escolar. Manifestaba su refugio en las canciones de Lady Gaga, una cantante de cuya obra expresó: “ella me hace sentir realmente feliz y me ha enseñado que yo nací así”.

Historias como estas hay que conocerlas bien para poder evitar sucesos lamentables. Mirar con naturalidad las diferencias creará un escenario más seguro para aquellos que se sienten desorientados. La violencia psicológica es necesario desterrarla de la cotidianidad.

El hogar debe ser el refugio donde no haya hermetismos y mucho menos discriminación. Es necesario que la familia y personal educativo comprendan la necesidad de formar, desde las primeras edades, el respeto a la otredad como un valor para garantizar la vida.

 

 


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