/   ISSN 1607-6389
Actualizado: Mié, 26 Abr 2017 - 14:59

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¿Dime cómo naciste y te diré quién eres?

Fotos: Elder LeyvaEl incremento del índice de cesárea primitiva es una preocupante en Cuba, como en muchas partes del mundo. En Holguín aunque comienza a disminuir la tasa (27,0 por ciento por cada 100 mujeres) aún las cifras de partos quirúrgicos es bombillo rojo, por las complicaciones que acarrea a las madres y niños este proceder médico

 

 

El desenfado con que hablaba una señora con su hija embarazada en un ómnibus de la Ruta 204 hizo guardar silencio a los pasajeros más cercanos. Aquella ofrecía pormenores de cómo sería el parto de la joven, de acuerdo con sus planes.

Así muchos nos enteramos de sus intenciones de lograr a toda costa una cesárea para “evitarle tanto dolores y todo fuera como coser y cantar, pues mi´ja tú no puedes pasar horas y horas pujando…”. La muchacha callada y con la vista fija en el piso solo atinaba a pasarse las manos por la gran barriga casi a punto de “explotar”.

nacimiento2.jpgLos oyentes involuntarios escuchaban atentos sin dar voz ni voto hasta que desde casi del fondo de la guagua se oyó a alguien exclamar: “Esa mujer está loca”. A partir de ahí “llovieron” los comentarios sobre el tema. Unos basados en experiencias personales o de familia-según aseguraban-, mientras otros compartían cuentos de camino con ingredientes de ciencia ficción a todas luces.

Como es de imaginar la madre no volvió hablar y la gestante con cara asustada, más que pasarse las manos por el vientre solo atinaba a cubrirlo, como si quisiera proteger a su bebé de cualquiera de aquellas historias hasta que ambas bajaron en la primera parada de la calle Aguilera. Momento para que aquella que diera riendas sueltas a la controversia proporcionara el puntillazo final, con una frase que hizo a todos meditar: “Dime cómo naciste y te diré quién eres”.

Cesárea vs parto fisiológico

nacimiento5.jpgHoy existe una preocupación en Cuba y no solo en nuestro país, sino en el mundo desarrollado, ante el incremento de las tasas de la más antigua y moderna de las operaciones: la cesárea.

Especialistas aseguran que esa antiquísima cirugía surgida como una solución se ha convertido en un problema hace algunos años, pues la mortalidad materna asociada a la cesárea es de tres a cuatro veces superior a la de un parto normal. En Cuba se relaciona en alrededor del 40 por ciento de las causas de muertes maternas.

La Dr.C. Gladys Cruz Laguna, ginecobstetra del Programa Materno Infantil (Pami) en la provincia, afirma categórica: “Para llegar a un parto quirúrgico la única justificación para hacerlo es que exista plena seguridad de que su práctica ofrecerá más beneficio que riesgos a la madre y el feto”.

nacimiento3.jpgEse proceder médico tiene como objetivo extraer el producto de la concepción a través de una incisión en la pared uterina y posee indicaciones muy precisas, las cuales deben ser decididas por el obstetra en el momento oportuno, antes o durante el trabajo de parto, de acuerdo con las condiciones maternas o fetales, nunca por complacencia.

Sin embargo, actualmente existe el criterio que la confiabilidad excesiva en este proceder ha conllevado, en no pocas ocasiones, a un uso irracional de esa cirugía mayor, cuyas complicaciones pueden presentarse de manera inmediata durante el acto operatorio o postparto.

Del primer caso entre sus inconvenientes el más común y peligroso es la hemorragia aguda por diversas causas, siendo la más frecuente la atonía uterina (el útero no se contrae), lo que podría conducir a una histerectomía (extirpación del útero) y la mujer pierde su capacidad reproductiva, pero de no actuarse de forma rápida y oportuna existe el riesgo de muerte materna inminente.

Además, la madre no está exenta de sufrir lesiones de asas intestinales delgadas o gruesas, en la vejiga y uréter; infecciones desde la pared abdominal hasta la presencia del pelvipertonitis (inflamación del peritoneo) y como consecuencia de la anestesia suelen presentar depresión respiratoria, edema laríngeo, bronco aspiración o constricción; apnea, paro respiratorio y muchas otras complicaciones generales asociadas al tipo de anestesia empleada.

Pero, aún hay más inconvenientes, como las cardiovasculares: hipertensión arterial, taquicardia, braquicardia y paro cardiaco. A todos estos problemas se une que la recuperación es más lenta en relación con el parto fisiológico, requerirá de mayor estadía en el hospital hasta la reanudación de las relaciones sexuales deberá postergarse un poco más, para que tanto el útero como todas las capas de la pared abdominal cicatricen de manera adecuada.

Tampoco el producto de la concepción está exento de afrontar problemas. Puede ocurrir desde un nacimiento prematuro si no se hubiera calculado de manera exacta la fecha de parto, dificultades respiratorios, daños fetal hasta depresión del recién nacido.

nacimiento4.jpgEstudios españoles y portugueses recientes arrojan que niños nacidos por cesárea tienden a ser más inseguros o poseen problemas de adaptabilidad, que quienes nacen por parto natural. En tanto, que otras investigaciones relacionan el autismo con el parto quirúrgico.

La especialista con la experiencia de varios años al frente del Servicio de Cuidados Perinatales del hospital provincial Vladimir Ilich Lenin, recordó que el incremento de las cesáreas no mejora los resultados de la morbimortalidad materno-perinatal. “Más allá del límite de sus beneficios agrega morbilidad para transformarse de solución en un problema, que muy bien puede evitarse, por eso los obstetras solo optarán por el parto quirúrgico cuando la operación se sustente en los criterios científicos definidos para esta praxis”.

Mirándose por dentro

nacimiento8.jpgAcerca del tema la doctora Catherine Chibás, jefa del Pami en la provincia, aclaró que “no se trata de una guerra contra el parto quirúrgico, sino de hacer los necesarios, en el momento oportuno y con toda la seguridad que exige este tipo de intervención médica para preservar la vida de la madre y el niño”.

Y ese es el propósito general, a partir de experiencias desagradables. Por ejemplo, las dos muertes maternas directa que suma la provincia en este año fueron por complicaciones con la cesárea, una de ellas primitiva (cuando de hace por primera vez a la gestante).

Reconoció, que a pesar de existir una tendencia a disminuir el número de este proceder médico, con respecto a años anteriores, aún la cifra es alta. De enero a septiembre se realizaron 3 mil 382 cesáreas, de ellas 2 mil 108 primitivas (después de la primera las mujeres que deseen volver a parir será por este método hasta tres solamente), para el 27 por ciento, contra 3 mil 539 en 2015 con 2 mil 370 cesáreas primitivas, que representa el 30 por ciento.

Actualmente, hay salones de partos en los hospitales de Gibara, “Rafael Freyre”, Banes, Mayarí, Sagua de Tánamo, Moa y Holguín, precisamente en los dos últimos es donde sucede la mayor cantidad de partos. Sin embargo, hasta el cierre de septiembre Banes y Sagua de Tánamo eran los únicos municipios que superaban la media provincial de cesáreas primitivas.

Sobre el criterio de algunos acerca de la realización de cesáreas por complacencia, Catherine Chibás reconoció: “Lo que sí se ha demostrado es que han existido indicaciones que no era necesario hacerlas, en su casi totalidad por apresuramientos de obstetras ante el temor de complicaciones en parturientas o niños”.

Con esta inquietud y otras recogidas durante este trabajo llegamos al hospital provincial universitario Vladimir Ilich Lenin, en cuya unidad materno-infantil se sigue realizando el mayor número de partos del país. Las cifras así lo confirman. Hasta el día 12 de este mes había un acumulado de 5 mil 348 nacimientos, el 67 por ciento del total del territorio holguinero y tasa de mortalidad infantil de 1,1 por cada mil nacidos vivos.

De esa cantidad 2 mil 293 eran cesáreas, es decir, el 42 por ciento de los partos, y mil 479 fueron practicadas a mujeres por primera vez, para el 27,6 por ciento.

“Ese indicador ha ido bajando paulatinamente desde el 2014, como resultado del trabajo sostenido del Comité de Cesárea que existe en el centro, atendiendo a que ese proceder no es una panacea, por el contrario es una cirugía que intrínsecamente constituye un riesgo para la madre y el feto”, explicó la doctora Ariana González Balmaseda, subdirectora Materno Infantil en el hospital.

Dijo, además, que este es un asunto que se lleva de la mano entre todos los trabajadores de ese servicio y, principalmente, por los 33 especialistas que hoy están vinculados a los seis equipos de trabajo de la Unidad de Partos y para reafirmarlo mostró las encuestas anónimas que realizan a familiares y pacientes, con el objetivo de detectar cualquier falla que lleve a suponer un problema de indisciplina, negocio, corrupción o falta de ética médica.

Uno a uno revisamos los escritos de puño y letra de los entrevistados y solo en uno se reconocía haber hecho un “regalo” a un médico. La mayoría evaluaba de bien los cuidados recibidos y agradecía el haber tenido a su hijo en la institución, aunque algunos sí apuntaban determinados problemas en el salón de partos relacionados esencialmente con la actividad de enfermería, auxiliares o las muchas horas en trabajo de parto.

“Este es un estilo de trabajo que mantenemos para lograr una mejor retroalimentación de lo que sucede o pueda ocurrir; que unido a otras acciones emprendidas tienen el propósito de mejorar nuestro trabajo en todo sentido”, apuntó Ariana.

Un recorrido por la Sala Segundo B, donde están las cesareadas y otras paridas, nos reveló la presión de trabajo en este sensible servicio hoy asumido por solo 33 especialistas de los 69 requeridos en la actividad. Además posibilitó corroborar varios de los criterios de los especialistas: seis de las ingresadas llevan entre 12 y 20 días por diversas complicaciones postparto quirúrgico, entre el 80 al 90 por ciento de las puérperas que llegan a la Unidad de Cuidados Intensivos son cesareadas y de las consultadas las expresiones de sus rostros más que sus palabras revelaron haber querido parir normalmente.

Las madres y la familia no pueden desconocer nunca que el parto natural, como su nombre lo indica, es más seguro porque no se interrumpe un proceso fisiológico normal dado por naturaleza a la mujer, que compensará su dolor del trabajo de parto con la felicidad de recibir en sus brazos un niño sano.

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1 Comentarios

  • Muy interesante articulo. Muy buen trabajo tiene el Servicio de Ginecobstetricia del Hospital Lenin. Lo importante es que se esmeran para trabajar cada dia mejor. Felicidades a todos, en especial a la doctora Ariana Gonzalez Balmaseda!!

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