Acceso
  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Vie, 22 Sep 2017 - 16:55

DESCARGAR
Edición Impresa

Fidel entre los jóvenes

Fidel-varias-opinion-1.jpgEn las cartas, discursos, reflexiones, entrevistas legadas por Fidel aparece un diálogo constante que revela su relación con los jóvenes, un mensaje educativo y ético a quienes sabía eran los encargados de cambiar todo lo que debía ser cambiado.

El 13 de marzo de 1962 en la escalinata de la Universidad de la Habana interrogaba a los jóvenes presentes sobre el tipo de juventud que se deseaba tener, dijo que no debía ser una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir, sino que la Revolución estaba necesitada de una juventud que piense, que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, que se convenza a sí misma, que desarrolle plenamente su pensamiento.

Dentro de las grandes conquistas de la Revolución está en identificar a la misma con su juventud. Fidel nos convenció de ello, fue directo y conceptual. En el discurso por los aniversarios 29 de la UJC y 30 de la OPJM, señaló que “Esta Revolución… es la Revolución de nuestros jóvenes… Juntos la hicimos. Juntos la defendemos. Somos la misma cosa y no podemos dejar jamás de serlo”. En esta última línea se resume algo que fue su preocupación, si la Revolución se perdiera, la juventud se pierde, una y otra no son parte de un todo sino que son el todo en si mismo.

Los años 90 del siglo XX marcan un hito en la historia de esta tierra socialista, Fidel al frente nos llevó a tensar nuestra capacidad de resistencia, muchos jóvenes de hoy solo han oído las historias, no hago anécdotas ni presagio futuros si algún mensaje queda dar a los jóvenes es que estudien a Fidel. Ese líder que cuando esto se puso malo, como dice mi generación, se paró muchas veces frente a una tribuna no para decir y prometer días mejores, sino para explicar las razones de por qué se estaba en esa situación y que la cultura era lo que había que salvar, por eso no se cerró ni una escuela ni una universidad aunque la comida no fuera todo lo buena que se deseaba porque en su decir
“Para nosotros es decisiva la educación… la creación y la formación de valores en la conciencia de los niños y de los jóvenes desde las edades más tempranas, y hoy eso es más necesario que nunca.”

Si alguna misión histórica le asignó Fidel a la juventud fue la de ser abanderada del internacionalismo proletario, romper las estrechas fronteras de nuestra pequeña patria, y colaborar con el mundo subdesarrollado, contra el imperialismo, y cualquier forma de colonialismo.

En este momento histórico cuando los recursos con los que contamos para mejorar la calidad de vida del pueblo, se hace necesario cuidar los medios que el estado y el gobierno revolucionario pone en nuestras manos. No seremos buenos fidelistas si tomáramos posición pasiva ante lo mal hecho. Fidel se preocupó porque a la par del desarrollo económico fuera el desarrollo de una conciencia genuinamente revolucionaria, donde la mimesis, el fraude, el robo y la doble moral no tienen cabida. Alertó que “Algo anda mal cuando tenemos que educar a la juventud en el cuidado de la propiedad socialista. Y es que sencillamente se trata de un joven enajenado, que no tiene idea de lo que es la propiedad socialista, que no es creador de propiedades socialistas.”

Imposible terminar sin recordar que Fidel el 17 de noviembre de 2005 alertó sobre las desviaciones éticas que se observan a diario en algunas personas y en especial en jóvenes. En el aula Magna de la universidad de la Habana pidió a todos, sin excepción, que reflexionáramos a partir de tres preguntas: “¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario? Cuando los que fueron de los primeros, los veteranos, vayan desapareciendo y dando lugar a nuevas generaciones de líderes, ¿qué hacer y cómo hacerlo?”

He pensado en la respuesta y no la encontré en el mejor mercado, ni en el mejor celular, ni en el color verde del dinero, que por cierto no se relaciona con el mejor medio ambiente posible. La encontré en el propio Fidel, en su determinación de mantener la lucha en todas las situaciones, en la comunicación siempre con cada ser humano y con las masas, en lo cotidiano y en lo trascendente, en su llamado a tomar las instituciones para ponerlas a nuestro servicio, en enseñar y aprender al mismo tiempo, en ser siempre un educador para que la política llegue a convertirse en una propiedad de todos.

El reto que tiene la juventud y el pueblo cubano es el perenne rescate de Fidel en toda su magnitud, el del ser humano altruista, preocupado por cada persona, el dirigente que sabía escuchar, y era un temible preguntador. Aquel que como buen martiano dijo que todas las glorias del mundo caben en un grano de maíz, máxima lección para que aprendamos a identificar bien la verdadera grandeza.

En los próximos días se celebrará el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, muchos jóvenes fueron candidatos y otros por sus méritos son Delegados al mismo. Si algún mensaje queda a todos es que vayan o no vayan a Sochi vivan sus vidas de revolucionarios como si fueran Fidel Castro Ruz.


AddThis Social Bookmark Button

0 Comentarios

1000 caracteres

Cancel or

Copyright © 2000-2017 Periódico AHORA. Se autoriza la reproducción de trabajos de nuestro sitio, siempre que sea de forma íntegra y se acredite la fuente.
Compatible con IE7, IE8, Firefox, Opera, Safari y Google Chrome. Resolución óptima: 1024 x 768 píxeles.