Acceso
  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Mar, 22 Ago 2017 - 13:53

DESCARGAR
Edición Impresa

Olfateando rastros

Estamos siguiendo Rastros de mentiras aunque ya en la redacción un “paquetero” nos contó de una villana electrocutada, una gemela aparecida para frustrar maldades y una inesperada reconciliación final. La telenovela de Walcyr Carrasco, trasmitida como Amor à Vida por la cadena de televisión Rede Globo, entre 2013 y 2014, ha conquistado al público cubano, como casi todas sus antecesoras.

Ya nos reencontramos con la gran Susana Vieira, a la que algunos siguen llamando Do Carmo, en recordación de otra madraza anterior; con el veterano Antonio Fagundes que ya fue Rey del ganado y de la favela La Portelinha y hasta con Vanessa Giácomo, de quien algunas comadres comentan ¡cómo se ha despabilado Zuca!

Irrumpen otros, como el taimado Félix (Mateus Solano) con un personaje que rompió los clichés televisivos para caracterizar al malo y al gay y que se suma a los perversos María de Fátima (Gloria Pires, Vale todo) y Carmina (Adriana Esteves, Avenida Brasil), calificados como los peores villanos de todos los tiempos… noveleros. No en vano los cubanos, bautizamos las gripes de turno con sus nombres.

Y es que, aunque las teleseries han sido clasificadas como “el aporte del siglo XXI a las técnicas narrativas del relato de ficción”, las telenovelas continúan repitiendo sus infalibles esquemas y probadas herramientas dramatúrgicas para conquistar públicos.

Llamada producto mediático de la contemporaneidad y ejemplo fehaciente de la cultura de masas, tiene sus fuentes en el melodrama, donde toma el azar, el desborde de pasiones, la exageración como forma de representación y el enfrentamiento de contrarios; el folletín, del que provienen las fórmulas emotivas, el suspenso, el carácter episódico y la voluntad de realismo, y la radionovela, que incorporó el estudio de audiencia.

Históricamente, el melodrama, el folletín, el radioteatro y el teleteatro calaron muy hondo en América Latina y reclutaron sus bases en las masas urbanas nacidas de la industrialización, para dar identidad a los nuevos grupos sociales.

¿Por qué gustan tanto? ¿Cuál es la razón del hechizo? ¿Tantas miradas pueden estar equivocadas? El culebrón tiene protagonismo femenino y mitifica. La fuerza de sus personajes está en el heroísmo de sus actos y demuestra el poder transformador del amor. Cuentan, además, con la identificación de los pueblos con el amor, la muerte y la justicia.

Por otra parte, abundan en historias paralelas, cuya importancia depende de la audiencia; tienen fin moralizante y el bien siempre triunfa. Tampoco falta el factor lúdico: juego, enigma y adivinanza. La mayoría de las telenovelas utilizan bien los recursos del género, en función de una historia que se enreda por días sin perder su carácter de fórmula inalterable.

Según el semiólogo Noé Jitrik, tiene tanto éxito porque entrega los elementos necesarios para que la audiencia pueda permanecer tranquila en el primer nivel de pensamiento (identificación y asimilación) sin pasar al segundo (pensamiento crítico).

Gusta, como dice el semiólogo Humberto Eco, no porque sea distinta, sino porque es casi igual a las otras. De todos modos, la misma discriminación la sufrieron en sus inicios la ópera, las obras de Shakespeare, el policial y el comic. Yo renuncio al “paquete”: prefiero ver los 211 capítulos, olfateando como perro el Rastro de mentiras…


AddThis Social Bookmark Button

1 Comentarios

  • ¡Hola! encontré el texto de casualidad y no puedo negar que me ha gustado su estilo y redacción (tantos cronistas de medios nacionales que podrían aprender de él), pero me quedé a medias... Al final, nunca entendí ¿cuál era su sentido? ¿Qué objetivo tiene este mini-tratado del melodrama a la altura del cap. 70 y pico? cuando todos no sólo se saben de memoria el elenco y sus perfiles, sino los resortes del folletín y el melodrama. Si al menos emitiera un juicio de valor sobre lo visto hasta entonces, que gracias a la fluida emisión ha sido mucho, pero no lo hace. De cualquier modo, mis parabienes. Harían falta más textos así: ágiles, con fina ironía, con relación al momento y el contexto, si bien no son 221, sino 160 los capítulos. Es la versión de exportación que siempre elabora la Globo.

1000 caracteres

Cancel or

Copyright © 2000-2017 Periódico AHORA. Se autoriza la reproducción de trabajos de nuestro sitio, siempre que sea de forma íntegra y se acredite la fuente.
Compatible con IE7, IE8, Firefox, Opera, Safari y Google Chrome. Resolución óptima: 1024 x 768 píxeles.