Acceso
  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Lun, 23 Oct 2017 - 17:47

DESCARGAR
Edición Impresa

Boca de Samá recuerda hoy a sus víctimas por ataque terrorista

Carlos_Escalante.JPGUna fecha como la de este 12 de octubre de 1971 marcó aún más el odio de los pobladores de Boca de Samá en la provincia de Holguín a las acciones terroristas, pues su comunidad fue blanco de un ataque mercenario que dejó como saldo dos fallecidos y cuatro heridos graves en la costa norte oriental de Cuba.

Serían las 10 y 30 de la noche de ese día cuando una lancha asesina penetró silenciosamente por la ensenada de ese asentamiento costero del municipio de Banes, cuyas descargas de ametralladoras causaron la muerte de los miembros del Ministerio del Interior, Lidio Rivaflecha Galán y Ramón Siam Portelles.

Las lanchas piratas procedían de Florida y sus atacantes penetraron al seno del caserío cuando sus vecinos dormían tranquilos para emprender al día siguiente las habituales actividades laborales y los niños se alistarían para el desarrollo normal de sus programas docentes.

Todo el escenario cambió en cuestiones de minutos aquella noche de hace 46 años y los pobladores del lugar fueron víctimas de las atroces maniobras de la mafia contrarrevolucionaria de Miami y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Los genocidas bajaron de sus embarcaciones, penetraron en la tienda del lugar y dispararon a mansalva contra los combatientes caídos del Ministerio del Interior que cubrían el recorrido habitual de vigilancia por la zona, mientras las ráfagas de los asesinos pagados por la CIA se extendieron en cuestiones de segundos por todo el caserío.

Las mortíferas descargas provocaron también ochos impactos de balas en ambas piernas al entonces jefe del Punto de Guardafronteras de la zona, Carlos Escalante, y heridas graves a las hermanas Nancy y Ángela Pavón de 15 y 13 años de edad, respectivamente, así como al obrero agrícola Jesús Igarza Osorio.

A Nancy, las balas enemigas le impidieron estrenar los zapatos por sus 15 años recién cumplidos, pues las descargas le destrozaron el pie derecho con fuertes impactos también en el izquierdo.

Escalante, jubilado de las fuerzas de Guardafronteras y a los 74 años de edad, destacó que aún se mantiene vigilante como vecino de Boca de Samá, siempre listo para repeler a quienes intenten volver por esas costas a sembrar el terrorismo en una comunidad donde sus pobladores rinden hoy homenaje a las víctimas de aquella noche de horror.


AddThis Social Bookmark Button

0 Comentarios

1000 caracteres

Cancel or

Copyright © 2000-2017 Periódico AHORA. Se autoriza la reproducción de trabajos de nuestro sitio, siempre que sea de forma íntegra y se acredite la fuente.
Compatible con IE7, IE8, Firefox, Opera, Safari y Google Chrome. Resolución óptima: 1024 x 768 píxeles.